Duque identifica el empate con el «premio al desgaste»

FUTBOL GALLEGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

FÚTBOL / COMPOSTELA

08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Luis Ángel Duque volvió a ver como el Compos cuajó una primera mitad floja y como se sobrepuso en la segunda, a pesar de quedarse pronto con nueve jugadores. En el descanso, la bronca a sus discípulos no ofreció dudas. Al menos en el tono. Definió el épico empate, cuando ya casi nadie lo esperaba, como «el premio al desgaste». En opinión del técnico madrileño, el Compos dispuso de oportunidades más claras y mereció más, pero valoró la igualada porque «el equipo le echó casta». Duque fue expresivo al juzgar el tanto encajado: «Fuimos más tiernos que el Día de la Madre». Tampoco se anduvo con remilgos al analizar la primera parte: «Nos comieron los huevos. Lo habíamos hablado. Sabíamos que el Celta B estaría muy motivado. En trabajo tenemos que dar lo mismo que el rival. Puede venirnos bien para saber que no hay enemigo pequeño». Pocas combinaciones El Compos apenas combinó en el centro del campo. El entrenador lo achacó a que «en un campo muy pequeño no había margen, y más con los rivales muy encima. Habíamos ensayado para tocar y abrir. Pero no nos salió y al Celta B sí». Volvió mostrar su agradecimiento a los aficionados que viajaron a Barreiro y que siguieron apoyando al equipo aun cuando peor lo tenía, jugando con nueve. «Un diez para ellos, fenomenal», resumió Duque.