«En el camping»: El hilo rojo de diez relatos de Soledad Puértolas que huelen a salitre

FUGAS

Soledad Puértolas publica el libro de relatos «En el camping».
Soledad Puértolas publica el libro de relatos «En el camping».

La escritora y académica vuelve a las librerías con pequeñas historias sobre la amistad o el paso del tiempo

09 mar 2026 . Actualizado a las 10:37 h.

Pocos libros huelen a salitre. De esos en los que te ves bucear entre sus capítulos cuando estás acomodado en la silla de la playa refrescando los pies en la orilla, el sol pegando de lleno en tus mejillas y con los dedos impregnados en esa sal que se te queda tras un buen baño en el mar mientras pasas sus hojas. En el camping, de Soledad Puértolas, es uno de ellos. La escritora y académica da al lector la oportunidad de viajar en diez relatos entre amores de verano, reencuentros o leyendas. Y, sin duda, después de leerlo, te reafirmas más en que la teoría del hilo rojo existe. Ese mito japonés que dice que las personas que están destinadas a estar juntas permanecen unidas por un hilo rojo invisible. Que por mucho que se estire, nunca se rompe.

Las protagonistas del relato Amistad son ejemplo de ello. Amelia y Carla eran dos señoras que hacían todo juntas hasta que llegó la pandemia. Ya no se mensajeaban frecuentemente, se había abierto una brecha entre ellas. Pero el hilo hizo lo posible por juntarlas de nuevo en una terraza donde conversaron como si todo siguiera como siempre. El paso del tiempo, supongo. Lo mismo le pasó a Susana en otra de las historias. Su hermano había tenido una novia, Marieta, a la que ella guardaba mucho cariño. Desde que ya no era su cuñada, se preguntaba de vez en cuando qué había sido de ella. Hasta que ambas se encontraron en un cámping gallego con la ría de Arousa de telón de fondo. Siempre creí que cuando alguien ya había cumplido una etapa en tu vida, no te lo volvías a encontrar. Pero si todavía os queda algo de lo que hablar, la vida te lo hace saber.

Puértolas hace muy bien eso de contestar a por qué son así sus personajes. Describiendo su pasado, se entiende mejor su presente. Quizá que Julia fuese inestable o Mario no quisiera ataduras no era casualidad. Igual conviene responder a lo que se nos pregunta al inicio del libro: dónde estuvimos ayer, dónde estamos hoy y dónde estaremos mañana.