Si hay un grupo festivalero por excelencia en este país, son ellos. Los granadinos encabezan el cartel del FIV de Vilaba, junto a La Casa Azul y Sidonie
08 abr 2023 . Actualizado a las 12:55 h.La vieja guardia del indie patrio sigue vigente. Por mucho que cada vez tengan más presencia ciertos nombres emergentes, en lo alto de los carteles siguen apareciendo ellos. Porque siguen contando con un público fiel, mantienen su capacidad de convocatoria y son garantía de fiestón. Festivales como el FIV de Vilalba (28 y 29 de abril) así lo atestiguan. Con Lori Meyers como atracción central. Noni, cantante de los granadinos, acredita que «la música española está viviendo un buenísimo momento». Y que por mucho que ellos sigan estando ahí arriba casi dos décadas después, el relevo está garantizado. O mejor dicho, la convivencia. Porque unos no están quitando a los otros. «Los veteranos tenemos que saber que viene gente por la derecha que nos va a adelantar. Es ley de vida. Así que hay que dejar camino y disfrutar de cada momento. La escena musical está cambiando y yo creo que a mejor. Bueno..., hasta que me quiten el trabajo, yo creo que a mejor (se ríe)».
—¿O sea que eso que decís en «Punk» de que «cualquier tiempo pasado es mejor» no es cierto?
—La letra de esa canción es para reírnos un poco de nosotros mismos. Vivir estancando creyendo que nada va a cambiar es vivir en una utopía. Tienes que ir adaptándote a los tiempos que corren. En la sociedad y en la música.
—En ese tema también decís que ya «no hay canciones como antes». ¿Eso también es mentira?
—Bueeeno... Es que, claro, si me hablas, por ejemplo, del Odessey and Oracle de The Zombies, evidentemente ya no se hacen discos como esos ni de coña. Pero hay muchas cosas actuales que están muy bien. Y cada vez mejor.
—Cuando escuchas ahora tus primeros discos, ¿te llenan de orgullo y satisfacción o hay alguno del que te avergüences?
—Rara vez pongo los discos de Lori porque escuchar mi voz todo el rato es un tormento. Pero cuando me ha dado la melancolía o he necesitado escucharlos por cualquier motivo, sí que me siento orgulloso. Incluso del sonido. Aunque a veces fuera un poco perro. Pero es que grabábamos como sonábamos. Yo sinceramente creo que Viaje de estudios, Hostal Pimodán y Cronolánea no han envejecido mal.
—El pasado año publicasteis una versión del «Vuelvo a Granada». Lori Meyers nunca escondió sus influencias andaluzas, pero es que ahora mismo son tendencia. ¿Cómo lo vivís?
—Es que esa casilla faltaba desde hace tiempo. Hacía mucho que no se veía en un festival a un grupo que hiciera flamenco rock. Si te fijas, la mayoría de las bandas de ese palo, tipo Derby Motoreta's, Vera Fauna o Califato, lo que están es recuperando la vertiente setentera que tuvieron en su momento bandas sevillanas como Alameda o Triana.
—¿Qué otros casilleros ves vacíos?
—No lo sé. Esas casillas suelen abrirse con las fusiones. Por eso me gusta lo que ahora veo en los festivales. Son más eclécticos y más divertidos. Cuando empezamos nosotros, los festivales eran sota, caballo y rey. Ahora, la gente más joven llega a los festis con otras influencias. Yo el año pasado descubrí a un montón de grupos.
—¿Por ejemplo?
—Coincidimos mucho con Las Ginebras, con La La Love You... Está guay que vaya entrando gente nueva en los festivales.
—Hace poco os convertisteis en «trending topic» por vuestra decisión de eliminar a última hora las zonas VIP de vuestro concierto en el Wizink.
—El día del Wizink había cosas mucho más importantes para que fuésemos trending topic, pero es lo que pasa con Twitter, que es un avispero. Yo de Twitter me quité hace mucho tiempo. En cualquier caso, el tema de las zonas VIP en los conciertos creo que forma parte también de la evolución musical. En el fútbol siempre han existido entradas de grada y de tribuna. Y no pasa nada.
—Entonces, ¿por qué decidisteis retirar las zonas VIP?
—Nosotros a las dos de la tarde creíamos que eran un par de haters, pero a las siete de la tarde ya había muchos fans nuestros cabreados. Y cuando se cabrea un fan tuyo, es que algo está pasando.
—¿Pero hay burbuja o no en los precios de las entradas de los conciertos?
—Vamos a investigarlo. Yo os reto a los periodistas y a la gente de la industria a hacer una mesa redonda y hablar de por qué están las entradas a esos precios y de adónde va el dinero.
—¿No va al grupo?
—Al grupo va algo, claro. Pero ya te digo yo que el grupo no gana haciendo un Wizink. De entrada, ya tienes que pagar un alquiler de 70.000 euros, lo llenes o no. Y nosotros somos un equipo de 20 personas. Si te pongo los resultados del concierto que hicimos allí en 2018... ¡Dios mío!