Las doce campanadas musicales del año que nos deja

FUGAS

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La música pop recuperó la normalidad y se convirtió de nuevo en ese surtidor de emoción, fantasía
y placer. Como debe ser

30 dic 2022 . Actualizado a las 12:24 h.

Liberada de las restricciones pandémicas, la música popular desplegó sus alas este año, recordándonos lo que era ver artistas en directo y disfrutar de lanzamientos de esos que llegan como caramelos que endulzan la vida. Ahí van 12 de ellos a modo de dulce resumen.

1. El «motopop» de Rosalía

La figura del año. Cuando el terremoto que supuso El mal querer (2018) parecía insuperable, la salida de Motomami lo desbarató todo. Fotografiando desde su particularísima lente cómo es el pop de origen latino y alcance global en el 2022, volvió a hacer historia. Desde una gira internacional con lleno tras lleno a imponer una nueva tendencia convirtiendo un tema no editado (Despechá) en la canción estrella del verano. Desde arrasar en los Grammy Latinos (incomprensible su ninguneo en los otros Grammy) a conquistar a la crítica anglosajona. ¿Lo mejor? No parece que aún haya tocado techo.

2. Beyoncé da un golpe de autoridad

La reina del pop actual quiso mover ficha. Y lo hizo ya como una veterana. Precedido de una obra maestra como fue Lemonade (2016), Renaissance no lo supera pero, aun así, ha sido considerado como el disco del año para una buena parte de la crítica. Un excitante recorrido por la música discotequera desde los setenta a esta parte que guarda múltiples escuchas. Y crece con cada una de ellas.

3. C. Tangana nos deja boquiabiertos

El premio al directo más impresionante pertenece a C. Tangana. Aquel chulesco saltimbanqui que le puso rostro al trap cuando el público adulto no entendía la revolución que estaba experimentando el pop español, hizo con El madrileño (2021) una obra enorme. Pero su trasvase al directo dinamitó cualquier idea preconcebida. Se trata del espectáculo musical más impactante que se puede ver actualmente en este país. Un derroche de talento e inteligencia. Un antes y un después.

4. Dua Lipa, una pop-star total

Cuando concluyó su gira en Albania, muchos se apresuraron a decir: «El fin de una era». Lo logrado con el excelente Future Nostalgia (2020) suponía un pico total, pero los conciertos que se retrasaron hasta este año la colocaron en lo más alto. Temazos y sonidazo se dan la mano con un sentido de la estética exquisito. De ahí surge una estrella en estado de gracia al nivel de la mejor Lady Gaga o Katy Perry.

5. Risas y lágrimas con Dani Martín

Este año en O Son do Camiño se produjo algo que es difícil traducir a palabras. Fue la actuación del excantante de El Canto del Loco invocando precisamente a su antigua banda. Juntado con temas de su etapa en solitario, ese repertorio golpeó tan fuerte a las 40.000 personas que allí estaban que se vivió algo mágico. Con sonrisas, lágrimas y emociones a flor de piel.

6. El temazo de Harry Styles

Tanto da que seas fan de Harry Styles o ni siquiera lo conozcas, en cuanto el riff de As It Was pasa cerca, uno se queda enganchado a él para siempre. Con reminiscencias del celebérrimo Take On Me, de A-Ha es una excelente rodaja de pop sintético de las que se instalan en bucle y no paran de sonar. Se incluye en el (notable) tercer disco del artista.

7. Bad Bunny, puro talento

El Kanye West latino ha demostrado con Un verano sin ti que es una de las figuras más relevantes del pop internacional. Tan accesible como imaginativo, tan personal como atrevido, el puertorriqueño se hace paso entre haters a golpe de talento, canciones tremendas y un carisma arrollador. Este año anunció que va a descansar.

8. La justicia poética de Xoel López

Subió al escenario del Palacio de la Ópera de A Coruña el 18 de noviembre. Antes de tocar una sola nota, fue aplaudido durante dos minutos seguidos. Así reconoció el público, diez años después, la maniobra que hizo con el magistral Atlántico (2012). Un disco incomprendido en su día y que Xoel revisó tema a tema en un concierto único, necesario y maravilloso.

9.  La inesperada liada de Quevedo

Cuando los guardianes del orden musical patrio ya habían apuntado a Rosalía y C. Tangana como los villanos perfectos en su cruzada en pos de la «calidad», ocurrió lo inesperado. Desde el underground canario saltó este chico como un géiser que nos mojó a todos este verano. Quédate, grabada con Bizarrap, ha sido el himno de la fiesta y las ganas de vivir.

10. Wet Leg, Nostalgia «indie-rock»

No atraviesa el indie-rock de guitarras su mejor momento. Pero un disco como Wet Leg hace que se emborrone el presente y, por un momento, el oyente se sienta como en los noventa, cuando desde el desaliño y la indolencia se podían sacar canciones como soles. Estas dos inglesas tienen unas cuantas en este disco.

11. El flechazo de Aitana

Aitana, una cantante salida de Operación Triunfo e ídolo total de adolescentes, ha dado varias agradables sorpresas. ¿Una? Formentera con Nicki Nicole, que nos hace recordar a la mejor Kylie Minogue dance-pop ¿Otra? Quieres, con Emilia y Ptazeta aunando pop, tropical house y reguetón en un temazo. ¿Una más? En el coche, seduciendo e hipnotizando a partes iguales.

12.  imprescindible Jorge Drexler

Reconocido este año en los Latin Grammy con siete premios, el uruguayo volvió a demostrar que es un clásico moderno. También que se mueve perfectamente en las dobleces de un pop que siempre mira más allá. Como David Byrne, lo suyo es investigación, emoción y precisión. Un equilibrio total que ha vuelvo a florecer en Tinta y tiempo. No lo verán seguramente en las listas de las publicaciones musicales especializadas. Ellos se lo pierden.