El arañazo sublime de Álvaro Pombo a los 81

Todos somos el gato negro del escritor, que nos da un zarpazo de humor metafísico en su nueva novela. El maestro dispara a la morriña, la familia, el matrimonio, la nueva maternidad, el mundo PlayStation y el poliamor

El escritor y académico, en una imagen del 2015, acaba de publicar «El destino de un gato común»
El escritor y académico, en una imagen del 2015, acaba de publicar «El destino de un gato común»

Acabarán siguiendo el contorneo felino de cada palabra en torno a la realidad de las cosas, el zarpazo a un tiempo español y antiguo que late en el presente. Acabarán cerrando el libro ¡con un «miau» admirativo! Con El destino de un gato común, Álvaro Pombo (Santander, 1939) evidencia de modo extraordinario el poder de la apariencia y señala el remedio para el complejo de importancia, la sal que escuece en los pensamientos de una pieza: la ironía. Esta literatura no tiene molde, lo va haciendo a su manera, para hacernos disfrutar de la historia y su lenguaje, de la novela y la crónica, del retrato socarrón de los deslices y horrores frívolos, tirando de un hilo que tensa la inercia de la frase y que nos va enredando con la psicología ficción de Pombo hasta dejarnos ovillados en el fascinio. El arte contemplativo del gato lo conoce como nadie el gran humanista, un ilusionista que juega al escondite con su hondo conocimiento de lo humano.

El retirado coronel Ybarra es uno de los protagonistas de esta historia, que nos lleva al cielo de otro Madrid, a sus tejados, al interior de sus casas y su gente guapa, que invita a pensar el significado del lenguaje, del tiempo y de la felicidad y araña todo aquello que mira. Su frescura aún nos eriza, y no de frío...

Qué vivos están el coronel y su morriña, el gato Rudyard con su doble personalidad, el pequeño Nicolás, la insufrible nuera Adelaida, atrapada en un día a día diletante de maternidad superflua, la amante de la oficina. Es filosofía esta novela que revela el instinto animal de las metáforas, la precisión de la ficción para el retrato. Sobre el amor y el deseo, las relaciones familiares, la herida del tiempo y lo perdido, la conciencia y su falta nos lleva a merodear Álvaro Pombo.

«La belleza física deja de percibirse al cabo de un tiempo. Nos acostumbramos a la gente guapa. Descontamos, por decirlo así, su buen aspecto, su salud, la gracia y flexibilidad de sus cuerpos. Pero el sentimiento de la fealdad, de la incongruencia, no se nos va de la memoria, es un entretenimiento maligno y perpetuo. Tanto o más maligno o perpetuo cuanto más próximo nos queda: la fealdad propia es la más fascinante», expone.

La «migración suicida» de las pateras, el amor y el poliamor, la familia, el matrimonio, las manadas de «runners» de nuestro tiempo... se dejan mirar y ver en el escaparate creativo y tan realista de la novela sin fin del gran Álvaro Pombo, un mundo que sobrecoge. «El regreso es la infidelidad más profunda», escribe de un zarpazo. Van a leer con los ojos como gatos.

«EL DESTINO DE UN GATO COMÚN»

ÁLVARO POMBO

EDITORIAL TUSQUETS PÁGINAS 318 PRECIO 20,40

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Tags
Comentarios

El arañazo sublime de Álvaro Pombo a los 81