¿Cuál fue el primer libro que te enamoró?

Preguntamos a 14 personalidades de la cultura por su primer flechazo literario. ¿Quién desató su pasión lectora? Ellos revelan qué libros les hicieron sentir, viajar, reír, temblar, querer más


Hay comienzos memorables de novela y libros que son sólidos principios. Historias comunes o extraordinarias que nos pusieron a andar la pasión por el cuento de la vida. Los primeros amores literarios que tuvimos nos hacen conmovernos, sonreír, acusan la inexperiencia pero se recuerdan con (secreta o confesa) devoción. No empezaste por Joyce. Primero te enamoraste... ¿de Bécquer? (de las rimas y leyendas, y de su retrato), de La nariz de Moritz en El Barco de Vapor, de las aventuras de la familia Zapatilla, de algún cantar de Rosalía, de las panzadas de humor-amor de Gloria Fuertes, de la colección del sello Galaxia que te hacía volar con As babuchas enmeigadas. Cada lector tiene un primer crush o héroe de ficción, recuerda un viaje inaugural a los destinos increíbles de la ficción.

Guadi Galego, Domingo Villar, Yolanda Castaño, Oliver Laxe, Quico Cadaval, Alba Galocha, Antón Lopo, Sés, Andrés Suárez, María Vázquez, Fran Alonso, María Castro, Mercedes Corbillón y Cándido Pazó revelan cuál fue el primer libro o personaje que los conquistó.

Astérix fue un flechazo gordo para Domingo Villar (Vigo, 1971). El creador del lacónico Leo Caldas colecciona ejemplares de La isla del tesoro, que es el libro al que se iría a pasar unas vacaciones. «Pero antes xa namorara de Astérix», confiesa el autor de O último barco. Su primer amigo especial fue El combate de los jefes, la séptima historieta larga de la serie creada por Goscinny y Uderzo. A la Galia volvemos con el primer amor ilustrado de Domingo Villar. «Creo que debía de ter 11 ou 12 anos... Pasei moitas horas lendo cómics, e libros. O malo dos cómics é que me duraban pouco! Nos libros podía quedar a vivir máis tempo», explica. ¿Por qué le atrapó Astérix? «Polas personalidades tan distintas que hai no cómic. E polo humor. E por Ideafix, que se parecía ao can que quería ter», cuenta.

La poeta Yolanda Castaño siempre fue una «defensora a ultranza» de Gloria Fuertes, la primera autora que desnudó su vocación de escritora. «Creo que Pío Pío Lope, el pollito miope foi o primeiro que caeu nas miñas mans, pero puido ser outro... De Gloria Fuertes tíñaos case todos! Despois chegou Rosalía de Castro», comparte la fundadora de la Residencia Literaria 1863, en A Coruña. Su residencia para escritores es, de hecho, un guiño a uno de los primeros amores que tuvo y no se acaba, los Cantares gallegos, que se publicaron en 1863. «Un día, hai non moito, revolvendo nos caixóns e gabetas da casa de miña nai atopei cadernos coas cousas que escribía eu con 7 anos. Aí está a influencia de Rosalía, os meus primeiros ripios amosan unha inspiración sospeitosa!», confiesa Castaño. Para el director Oliver Laxe, nominado al Goya por O que arde, la primera pasión fue Verne, y Claudius Bombarnac el primer gran amor. «Encantárame. Tería 10 ou 11 anos cando o lin, ou menos, xa non me lembro ben...», dice Laxe, que revela su asombro literario más reciente: «A tetraloxía de Mishima, El mar de la fertilidad. Que fermosura!».

De agua son los primeros recuerdos de la actriz Alba Galocha, que recuerda como su «libro favorito» el primero de Fina Casalderrey que le regalaron sus padres, A filla das ondas. «No dejaba de leerlo», de sentir el hechizo de una sirena, Mariña, que le descubre a un niño los encantos de Pontevedra. Galocha coincide con Quico Cadaval en una de sus lecturas actuales para recordar, la Lectura fácil con que Cristina Morales ganó el Nacional de Narrativa. «O primeiro impacto foron as Historias extraordinarias de Poe. Si que antes tivera acceso aos Grandes clásicos juveniles, aí lera A illa do tesouro. Para chulearte, tes que dicir que A illa do tesouro foi o libro que te fixo afeccionarte á lectura, pero no meu caso foi Poe. Eu lía moitos cómics, miña nai subvencionábame ata catro por semana», cuenta Cadaval. Extraordinario, de Antón Lopo, primera novela en gallego en las recomendaciones del Pen de Estados Unidos, es uno de los libros de hoy que han conquistado al dramaturgo. Para Antón Lopo, «Lorca foi o primeiro heroe, amor total», pero si tuviese que elegir un primer libro, ese sería Un mundo feliz, de Aldous Huxley. Y después, Sed de amor, de Mishima, «que supuxo unha convulsión». Os soños na gaiola, de Manuel María, supuso para el poeta y editor el descubrimiento de la poesía «na lingua que falaban os meus pais». Ocnos, de Cernuda (que a Lopo le regaló Manuel María), también marcó definitivamente al autor, que recuerda su complicidad especial con Bonjour tristesse, de Françoise Sagan, en el «tránsito da adolescencia».

El primer flechazo para Andrés Suárez fue La balada de la cárcel de Reading, de Oscar Wilde. «Me transformó, esa historia de amor fue una conmoción. Es como si el libro me estuviese llamando. Wilde me hizo llorar. Hasta entonces, no sabía que un libro me podía hacer temblar». Si Wilde fue el primero para el cantautor de Ferrol, el último autor en atraparle ha sido, dice, Manuel Vilas con Ordesa: «Es un libro que tiene memoria y mucha verdad».

Cien años de soledad, de García Márquez, fue el primer placer adulto para la cantante Guadi Galego: «Fascinoume pola temática. Foi descubrir o realismo máxico, algo completamente distinto á literatura xuvenil que eu lera. Foi a miña gran primeira novela grande, densa, adulta».

VETUSTA, MACONDO Y GALICIA

«Fui una lectora ávida desde niña, pero hubo tres lecturas definitivas en la adolescencia. Cien años de soledad me dejó turulata y rodeada de mariposas amarillas», recuerda la editora y librera Mercedes Corbillón, que tampoco podía apartar los ojos de La Regenta. «Fue una lectura obligatoria, pero nunca dije adiós a Ana Ozores», asegura. A Vetusta, a la cima de Clarín, a la frustración y la desventura de Ana, nos llevan las primeras lecturas que evoca en negrita el narrador Cándido Pazó. «Era lectura obrigada, pero gustoume moito. Así que daba rabia darlle a razón á profesora...», ríe Pazó. Pero para él el primero de los asombros en forma de libro fue Memorias dun neno labrego, de Neira Vilas, un monólogo en el que tiene tablas.

No digas que fue un sueño, de Terenci Moix, fue el tercer escarceo precoz de letras que recuerda Mercedes Corbillón. «Puedo verme leyendo de madrugada, sentada sobre el mármol beis del baño en la casa de mi infancia», cuenta la librera.

La cantautora Sés recuerda sobre todo La carga de la Brigada Quesera. «É unha historia na que os ratos se rebelan contra a opresión gatuna, contra a inxustiza. Debía eu de ter 7 anos. Cada tres páxinas tiña unha ilustración. Os ratos eran como soldados franceses do XVIII. Entre as primeiras lecturas está tamén a biografía do Che Guevara, que me agasallou meu avó Juan», comparte la música.

El autor y editor Fran Alonso puede recordar cómo se grababa recitando los poemas del grupo Rompente. Su primer amor de letras fue Silabario da turbina, confiesa, pero no olvida tampoco los buenos ratos en la loca compañía de Mortadelo y Filemón.

Donde el corazón te lleve, de Susanna Tamaro, fue directa al corazón de la actriz María Castro, que creció con los poemas infantiles de Gloria Fuertes. Fue de lo primero y lo mejor que leyó «de pequeña», dice la artista que debutó en Pratos Combinados y tenía con su abuela una relación especial, como la de las protagonistas del bestseller de Tamaro.

El principito fue la gloria para María Vázquez. «'Lo esencial es invisible a los ojos'. Fue algo que me marcó», confiesa. «Era un libro de mi hermana Tatiana que leía muchísimo. En casa de mis padres ya no está, pero estuvo mucho tiempo. Yo compré un Principito para mis hijos hace poco», cuenta María, que quiere ofrecerles ese legado para vencer todos los baobas. Sus últimos flechazos han sido La ternura, de Roy Galán, y El arte de amar, de Erich Fromm, un clásico, siempre actual, siempre bueno como amante.

¿Cuál fue tu primer flechazo literario?

GUADI GALEGO

cantante

elige «Cien años de soledad»

Para Guadi Galego (Cedeira, 1974), «Cien años de soledad», de Gabriel García Márquez, fue el primer amor de libro: «Foi a miña gran primeira novela adulta; antes de García Márquez só lera literatura xuvenil».

DOMINGO VILLAR

escritor

elige «Astérix. El combate de los jefes»

Domingo Villar (Vigo, 1971) colecciona ejemplares de «La isla del tesoro», de Stevenson. «Pero antes xa namorara de Astérix. Ideafix parecíase ao can que eu quería ter», revela el autor.

YOLANDA CASTAÑO

poeta

Elige «PÍO PÍO LOPE, EL POLLITO MIOPE»

Gloria Fuertes fue el primer asombro para Yolanda Castaño (Santiago, 1977). En concreto, «Pío Pío Lope, el pollito Miope. Pero la escritora y gestora cultural no tardó en sentir el flechazo de los «Cantares» de Rosalía.

OLIVER LAXE

director de cine

Elige «CLAUDIUS BOMBARNAC»

Oliver Laxe (París, 1982), que aspira mañana al Goya a la Mejor Dirección por «O que arde», recuerda a Julio Verne como la primera conmoción. Su primer fascinio, Claudius Bombarnac. Su último amor, «a tetraloxía de Mishima».

QUICO CADAVAL

contador de historias

Elige «HISTORIAS EXTRAORDINARIAS», de POE

Para el narrador y dramaturgo Quico Cadaval (Ribeira, 1960), «o primeiro foi Poe, as súas 'Historias extraordinarias'». Una debilidad reciente, «Extraordinario», de Antón Lopo. Otra, «Lectura fácil», de Cristina Morales.

ALBA GALOCHA

actriz

Elige «A filla das ondas»

«A filla das ondas», de Fina Casalderrey, fue el primer relato que fascinó a Alba Galocha (Santiago, 1990). Su último flechazo en libro es «Lectura fácil», de Cristina Morales.

 

ANDRES SUÁREZ

cantautor

«La balada de la cárcel de Reading»

Andrés Suárez (Ferrol, 1983) se enamoró del Oscar Wilde de «La balada de la cárcel de Reading». «Lo robé de la estantería de mis padres», confiesa.

MARÍA VÁZQUEZ

actriz

Elige «EL PRINCIPITO»

A la actriz María Vázquez (Vigo, 1979) le marcó eso de que «lo esencial es invisible a los ojos», el pequeño que veía con el corazón. «El principito», de Antoine de Saint-Exupéry, fue su primer gran amor, recuerda.

ANTÓN LOPO

escritor y editor

Elige «UN MUNDO FELIZ»

«Sed de amor», de Mishima, fue un gran impacto para Antón Lopo (Monforte, 1961), que recuerda un libro anterior que lo marcó aun más: «Un mundo feliz», de Aldous Huxley. «Lino aos 11 anos. Foi definitivo».

MERCEDES CORBILLÓN

editora y librera

Elige «Cien años de soledad»

«'Cien años de soledad' me dejó turulata», afirma la librera Mercedes Corbillón (Pontevedra, 1969), que también paseó fascinada por Vetusta. «La Regenta» es, junto a la joya de García Márquez, otra debilidad precoz.

FRAN ALONSO

escritor y editor

Elige «Silabario da turbina»

El primer libro del grupo poético Rompente, Silabario da turbina, fascinó a Fran Alonso (Vigo, 1963), que de niño se «esmendrellaba» con los cómics de Mortadelo y Filemón.

CÁNDIDO PAZÓ

narrador y director teatral

Elige «MEMORIAS DUN NENO LABREGO»

Al director Cándido Pazó (Vigo, 1960) lo transformaron las «Memorias dun neno labrego», de Neira Vilas, que llevó a escena. Su último flechazo, «El año del wolfram», de Raúl Guerra Garrido. «É un libro que te fai evadirte, que me sacou dos meus pensamentos», revela.

MARÍA CASTRO

actriz

Elige «DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE»

«'Donde el corazón te lleve' es el que más recuerdo», cuenta María Castro (Vigo, 1981), que sentía por su abuela un amor especial, como el que relata en su novela Susanna Tamaro. María también se enamoró de niña, confiesa, de los poemas de Gloria Fuertes.

SÉS

cantautora

Elige «LA CARGA DE LA BRIGADA QUESERA»

Sés (A Coruña, 1982) recuerda «La carga de la Brigada Quesera», de Stone y Ross, «unha rebelión contra a opresión gatuna e a inxustiza». Después llegaron el Che y Simone De Beauvoir.

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