Golpe a la mística de las supermamás

El hada de la fecundidad no te dará la clave, el humor sujeto a los hechos de Diana López Varela en «Maternofobia», un ensayo en primera persona sobre la épica del aborto en España,  puede que sí. ¿Fobia a ser madre? Razón aquí


La vida no es un anuncio de compresas, constata Diana López Varela (Pontevedra, 1986) en Maternofobia, un neologismo para una tendencia en boga razonable si nos atenemos a la realidad, un libro con más argumentos que alas para desmontar el Ikigai de la nueva mística de la maternidad. Parece una obviedad, pero ¿cuántas veces nos tragamos lo que nos venden la publicidad o el Instagram de la celeb mundial (o local) sin darnos la opción de dudar? «Me sentía a salvo en el oasis de la no maternidad [...] Pero conforme me acercaba a la treintena la idea de la maternidad volvió a rondarme. Los treinta son una frontera mental y social determinante. A esa edad se te pide, como mínimo, tener la respuesta. Decidir si vas a formar parte del club de las mujeres normales, o sea, las madres, o de ese otro, siempre excéntrico, de las mujeres sin hijos. Las, digámoslo claro, egoístas», arranca la autora de No es país para coños, que ha hecho de la provocación el aperitivo de la verdad. Las suyas son verdades como puños, pero golpean con la sonrisa de la letra tamizada, con humor y filtros. Esta es la épica de un aborto contada en primera persona. Singular y plural.

«El capitalismo y el patriarcado son almas gemelas, como el estampado de leopardo y los aros dorados, como las hermanas Olsen», ejemplifica una López Varela personal, íntima, pero también política, en línea con esa sentencia de otra autora contemporánea, Edurne Portela: «El feminismo liberal es un oxímoron».

Allá cada uno con su inclinación política y su bandera, con su nivel de coherencia interna o su ceguera, pero hay planteamientos que no casan con la libertad real, la que no tiene truco, trampa ni cartón. «El imperativo de 'si quieres, puedes' se convierte en una realidad sobre el sacrificio de las mujeres», plantea la periodista y guionista que pone el machismo contra las cuerdas en el corto Feminazi.

¿Y el bebé pa' cuando?

Tú sabrás si dejas que se expliquen y te cuenten o te quedas. El humor negro se enfrenta en el ring de estas páginas, que noquean, con la maternidad más cuqui y con la militante (calificativos ambos de López Varela), con datos sobre la realidad del aborto («El perfil de la mujer que aborta en España tiene una edad media de 29,1 años, posee estudios secundarios como mínimo, y es trabajadora por cuenta ajena», ojo al retrato) y la brecha salarial, el lastre de los roles, la economía sumergida que suele llevar emparejado el amor de madre y experiencias en primera persona que distienden y divierten la lectura, la toma de contacto con una realidad evidente, aplastante (por más que las heroínas o las privilegiadas la lleven, dicen, «bien»).

¿Te has preguntado por qué tienes, o quieres tener, hijos? ¿O por qué te devora, por el contrario, el miedo a tenerlos? ¿Por qué crece la brecha hasta el 37 % cuando la mujer se convierte en madre? (encomiable conversión) ¿Si estás más capacitada que el padre para cuidar de tu hijo o suples un histórico confort casero-paternal? ¿Qué pasa con el modelo sueco, mejor hacerse la sueca para no sufrir o pringar más? ¿Te persigue el hit «Y el bebé pa' cuando» de comida en comida familiar? Padres y madres ofrecen testimonios en este ensayo, confesionario y consultorio a la vez, en un ir desprendiéndose de prendas que es más que un juego.

Maternofobia no es una tendencia huérfana de madre. Tiene unas cuantas, como Elisabeth Badinter, Simone de Beauvoir, Pardo Bazán, Margaret Atwood o Christine Delphy. Y amigas y hermanas que asumen y aplican el concepto de sororidad en un ahora que puede cambiar la dirección del viento en la mar rizada de la desigualdad.

También tienen su rincón en este asalto verbal incendiario, argumentado y definitivo la Sección Femenina, Chiara Ferragni (sexi en pleno posparto, como se ocupó de supermostrar en redes) y Verdeliss, esa youtuber navarra entregada de lleno a la mística maternal. Señor, qué cruz...

Necesitamos modelos, y los modelos marcan, para bien o para mal. Pero para hacer un top en condiciones lo primero será vernos en el cuadro con fondo de la historia. Y preguntarnos quiénes queremos (y no queremos volver a) ser. En ese deseo está la primera piedra de la identidad.

«Maternofobia»

DIANA LÓPEZ VARELA

EDITORIAL PENÍNSULA PÁGINAS 229 PRECIO 17,90

«Para los hombres el sexo es la gran patada al ego»

Carmen García de Burgos

La autora de «No es para país para coños» recomienda a los lectores de Fugas el libro «Apropiación indebida», el disco «This is acting», de Sia, y la peli «Buscando un beso a medianoche»

Cuando volvió de dos días intensísimos de promoción de su primer libro en Madrid, estaba asustada. Bromeaba diciendo que solo quería llegar a casa y hacer cosas heteropatriarcales, como pasear de la mano por la calle con su novio. Quería estar tranquila, sin que nadie juzgara que a sus 30 años se haya convertido, casi sin quererlo, en un referente de esa nueva corriente feminista liderada por gente joven, moderna, fresca y dispuesta a defender la igualdad sin guetos. Para conseguirlo, Diana López Varela ha plasmado en su ensayo No es país para coños. Sobre la necesidad de una sociedad feminista su propia vida. Lo hace igual que entre amigos: con autocrítica, humildad y, sobre todo, humor. Mucho humor. Solo que ante miles de personas.

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