María Eguizábal: «Si una sesión tiene emoción y alma, perdono los fallos técnicos»

FUGAS

Son el paradigma del nuevo concepto de DJ de la escena indie. Valientes, creativos y lúdicos. La prueba, hoy en O Son do Camiño

14 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Se imponen nuevos modos a la hora de trabajar desde una cabina. Y Elyella pueden ser el ejemplo paradigmático. Pinchan, sí, pero también producen, componen, remezclan y siempre que pueden abren sus sets a la presencia de artistas en directo. Hoy son ya un reclamo en los festivales a la altura de los grandes grupos.

-En un set, ¿qué porcentaje de importancia le das a la técnica y cuál a la selección musical?

-Pues fifty-fifty. Currarte la selección musical en función del marco que tengas es muy importante. Pero también metemos muchas horas preparando mezclas que molen y que a la vez sean especiales. Que sorprendan.

-Valora según te provoquen mayor o menor irritabilidad cuatro actitudes de DJ que suelen ser frecuentes: 1) El DJ que lo único que pretende es exhibir sus alardes y virguerías técnicas. 2) El que lleva su set milimetrado y no se preocupa en absoluto del feedback que le llega del público. 3) Aquel a quien lo único que interesa es demostrar que conoce temas rarísimos que nadie más tiene. 4) El que solo tira de hits.

-[Se ríe] Lo peor es el alarde técnico. La música es, sobre todo, alma y emoción. A mí no me importa que haya algunos fallos técnicos si la sesión tiene alma y emoción. El siguiente sería el pedante de los temas raritos porque demuestra que solo piensa en sí mismo, que pone su ego por delante del público. Después vendría el de los hits, porque eso lo puedes hacer tú o lo puede hacer cualquiera. Todos sabemos cuáles son los hits pero creo que en algún momento de la sesión también tiene que haber un punto de riesgo. Y por último lo de llevar la sesión cerrada. Eso es muy peligroso. Además, es como hacer una sesión para ti solo.

-¿Cómo tenéis dividida la tarea en cabina?

-En eso hemos evolucionado mucho. Cuando empezamos establecimos unas reglas muy claras. Tú dos, yo dos. Ahora es más fluido y natural. Yo suelo centrarme más en preparar las canciones y él suele hacer las mezclas.

-También haces algunas sesiones sin MØNØ. ¿Cómo te sientes sola en la cabina?

-Es muy diferente. Está guay porque aprovechas para salirte por otros lugares que con Elyella no nos podemos permitir. Pero pinchar dos es mucho más divertido.

-El texto de promo dice que en Elyella tú eres "las guitarras, la actitud, la pasión y el baile". ¿Te sientes definida?

-Sí, bueno... Hay cosas como "Ella las guitarras y Él la electrónica" que ya están más que superadas. Pero sí que es verdad que la parte más emocional corre de mi cuenta.

-¿Notas una sobreatención sobre ti por el hecho de ser una DJ mujer?

-Sin duda estás mucho más expuesta y mucho más juzgada. Aún hay gente que piensa que quien pincha es MØNØ y que yo no hago nada. Eso lo sigo oyendo. Las mujeres siempre hemos tenido que demostrar mucho más para justificar el lugar en el que estamos. En la cabina y en cualquier otro lugar.

-Una faceta que os dio mucha notoriedad fue la de las remezclas. ¿Qué tiene que tener una remezcla para superar al original?

-Primero que el tema original se preste a ser remezclado. Hay canciones que por mucho que lo intentes no dan juego. Nosotros a la hora de remezclar lo que hacemos en pensar en cómo tendría que ser esa canción para poder llevarla a nuestras sesiones. E intentamos aportarle ese algo que le faltaba para que pueda tener tensión y sonar.

-¿A quién te gustaría remezclar?

-A Florence and The Machine. Me encantaría. Pero por pedir me encantaría también que ella cantara una canción nuestra.