Bad Gyal, la reina de los bajos fondos

Se ha colocado en el 2018 en un lugar privilegiado dentro de la escena urbana. Su estilo «dancehall» congrega miles de fans a lo largo del país. Junto a La Zowi o Le Fay, la catalana es parte de una nueva ola de creadoras de corte callejero, de barrio. Síganle la pista, este año podría ser su confirmación definitiva


Hace unos meses, Bad Gyal (nacida como Alba Farelo, Barcelona, 1997) era un nombre común en todas las listas que arrejuntaban nombres femeninos de promesas musicales urbanas. La propuesta dancehall de la barcelonesa tenía tirón, y junto a otras mujeres como La Zowi, Ms Nina o Le Fay, formaba parte de una nueva ola de creadoras de corte callejero, de barrio.

El 2018 que queda atrás fue especialmente fructífero para Bad Gyal, qué duda cabe. La artista ha pasado de ser una promesa a ocupar un puesto privilegiado del underground castizo. No, su nombre no es tan conocido como el de Rosalía u otras artistas que dieron el pelotazo el último año, pero la corona de la artista más prominente en el circuito urbano con bases de trap, dancehall o reguetón, es suya.

La barcelonesa se ha dejado caer por el cada vez más conocido programa de David Broncano, La Resistencia; mientras que Rosalía lo hacía por El Hormiguero, de Pablo Motos. No es difícil trazar una correlación íntima entre ambos programas, una especie de antonimia entre el primero y el segundo, el del público más reducido y el del mainstream puro y duro. En este punto está Bad Gyal. La tele la reclama, pero aún no en horario de máxima audiencia. Esa dicotomía es clave también para entender a su público, que la sigue fielmente y trata de quererla como suya, como propia. Aún es de la minoría.

Un huracán

Su último videoclip, Yo sigo igual, va camino del millón de reproducciones. Asoma en él el nombre de El Guincho, productor cada vez con más peso dentro de la industria, en buena medida por haber estado detrás de varios de los éxitos de Rosalía y C. Tangana. Otro tanto que suma a su cuenta personal y que también deja entrever el buen ojo de Bad Gyal a la hora de escoger con quién juntarse. Por mucho que guste pensarlo, en la industria musical no existen ni los milagros ni las casualidades, o, como la propia definición de ambas palabras, suceden muy de vez en cuando.

Mucho se puede esperar de la barcelonesa este año. De entrada Bad Gyal ya ha confirmado su participación en el Sónar catalán, el Weekend Beach Festival de Torre del Mar, o el Donostia Festibala 2019. No son festivales pequeños, en absoluto. Más bien gigantes para una artista que cuenta solo con veinte años y que pasó de trabajar en una panadería a recibir cientos de miles de visitas en YouTube después de versionar el Work de Rihanna como Pai, con letra en catalán. Provocó un auténtico huracán en la Red y la creación de fans instantáneos.

Sus largas y decoradas uñas de gel la definen, es un elemento que ya parece una iconografía obligada en la actualidad. Canada, la afamada productora que ejerce de discográfica sin sacar discos, también la ha apoyado (son los responsables de varios de los vídeos de Rosalía y C. Tangana). Candela, por ejemplo, que alcanza los casi cinco millones de reproducciones en YouTube, es obra suya; una canción incluida en Worldwide Angel, su último disco. Ofrece un conjunto de composiciones urbanas, con gancho, de sencillez absoluta pero producción milimétrica. No la pierdan de vista, pues acabarán por escucharla más de lo que esperan.

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