Sobre Cuba, Neruda y otros poetas whisqueros

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa PERIFERIAS

FUGAS

21 jul 2017 . Actualizado a las 05:05 h.

Jorge Edwards cometió el terrible pecado de acertar antes de tiempo. Fue, como Guillermo Cabrera Infante, uno de los primeros en denunciar los horrores del castrismo. Y se ganó para siempre el odio de la intelectualidad.

Lo contó todo en Persona non grata. Cómo a los pocos meses de llegar a La Habana en representación del Gobierno de Chile fue expulsado por Fidel. Y lo recuerda ahora en Prosas infiltradas, un maravilloso ensayo sobre los ensayos donde evoca su estancia en Cuba y a muchos de los escritores que pasaron por su vida, como Julio Cortázar, Octavio Paz y, por supuesto, Pablo Neruda.

En esta colección de ensayos que publica Reino de Cordelia, Edwards recuerda que a las pocas horas de llegar a La Habana asiste al discurso de Fidel Castro sobre el fracaso de la zafra de los diez millones de toneladas. Al finalizar, el comandante lo recibe y le ofrece su ayuda al Chile de Allende: