Si no sabemos lo que tenemos...

Fernando Molezún LA HABITACIÓN DE DIÓGENES

FUGAS

Comprar discos «al peso» suele ser un mal negocio para todas las partes. El que adquiere suele llevarse a casa un montón de morralla en mal estado que ocupa un espacio cada vez más escaso, con la esperanza de que entre tanto desperdicio aparezca una joya distraída. Y el que vende se deshace de toda esa porquería pero, si lo vende a bulto, probablemente no sea plenamente consciente de lo que va allí metido. Esto es lo que le ocurrió a una tal Shannon, que se deshizo de unos viejos vinilos a un precio ridículo y, entre todos ellos, el comprador encontró un ejemplar del elepé de los Doors Waiting for the Sun en un estado lamentable pero con la firma del mismísimo Jim Morrison en la carpeta. Según contó la vendedora, sus padres conocían a alguien del entorno de la banda allá por los sesenta y el cantante le dedicó el disco a la entonces pequeña Shannon como regalo de cumpleaños. El adquirente no tardó en ponerlo a la venta y el pasado día 13 de junio recibió 12.500 dólares por el disco. Asegura que enviará parte de esa cantidad a Shannon, que sin querer le ha arreglado el verano.

DISCO DEDICADO EN LA IMAGEN PUEDE VERSE EL DETALLE DE LA RÚBRICA DE JIM MORRISON