¿Será esta su última gira?

Sí, ahí están de nuevo The Rolling Stones desafiando a toda lógica. Hablamos con varios críticos para que nos digan qué papel juega en pleno 2017

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Los Rolling Stones llevan haciendo su última gira desde, al menos, mediados de los setenta. Siempre que se anuncia un nuevo tour se especula sobre si nos encontramos ante el postrero aliento en vivo de la banda mas grande de la historia del rock. Con cada año que transcurre, las posibilidades de que ello ocurra son mayores. Esta semana, tras el anuncio de su parada en Barcelona, el interrogante volvió a aflorar.

Para hablar de ello y del papel de la banda en el 2017 hemos reunido a cuatro críticos musicales de cuatro de las revistas del ramo de referencia en España. «Los seguidores de la banda llevamos pensando eso desde tiempos inmemoriales, y ahí siguen», explica Alfred Crespo, codirector de la revista Ruta 66 y veterano seguidor de los Stones. Se remonta a su primer concierto español, el 11 de junio de 1976, en Barcelona: «Ya se hablaba de su despedida». Ahora, sin embargo, se añade la biología. A excepción de Ron Wood, todos sobrepasan los setenta años y le han dado al vicio en múltiples formatos. «Por ley de vida, deberían ser sus últimos conciertos -opina el crítico Xavier Valiño, plumilla de Efe Eme, entre otras-. Pero como siempre han desafiado todas las leyes de la naturaleza humana, puede que no lo sea. ¿No habrán hecho un pacto con el diablo para vivir eternamente?».

Más que pactos con el diablo, en el caso de los Stones se debe poner sobre la mesa algo más emocional: el puro placer de tocar, de darse un baño de masas y comandar una multitud roquera con sensación de poderío. Fernando Tanxencias, redactor de Popular 1, lo tiene claro: «No necesitan dinero, son más que multimillonarios. ¿Por qué siguen ahí? Porque no saben hacer otra cosa, necesitan el escenario». Se trata, por tanto, de algo vital desde su punto de vista: «A un tipo como Keith Richards le quitas hoy la música y muere pasado mañana».

Es por ello, que hay quien no se conforma con contemplar solo el milagro del 2017. «Puedo equivocarme, pero no me cuesta excesivo trabajo imaginar su gira europea 2019», augura Alfred Crespo. Marcos Gendre, firma de la revista Rockdelux, no se muestra tan cómplice: «Los Rolling Stones se han reducido a su perfil como empresa y su logo necesita ser alimentado continuamente». Y aporta un matiz respecto a esa asumida idea de continuidad: «Puede ser el último tour con los Rolling Stones actuales. Dudo mucho que, por mucha transfusión sanguínea que se haga anualmente, a Charlie Watts le quede mucho fuelle».

¿Ir o no ir a verlos?

Nos encontramos ante un bolo con fecha única y entradas de 88 euros en adelante. Lo más seguro es que se agoten en un abrir y cerrar de ojos, abocando a los seguidores al mercado inflado de la segunda mano. ¿Merecerá la pena? «Sin reservas», señala tajante Crespo. «En directo, con matices, siempre dan la talla. Jagger sigue inconmensurable, Ron Wood y Charlie Watts están en buena forma, Keith Richards es un icono, dejémoslo ahí, y los músicos que les acompañan son la monda. Si a eso le sumamos un listado de temas imbatibles, uno puede incluso olvidarse de que está en un estadio». Fernando Tanxencias refuerza la misma línea de entusiasmo: «¡Por supuesto que lo recomiendo! Un concierto suyo siempre es una celebración de lo que verdaderamente significa el rock’n’roll en 2017. Y sí, es una lata la marabunta en un estadio y es muy corporativo, milimetrado y todas esas cosas que afirman algunos amargados, que son verdad. Pero, amigo, su música está por encima del bien y del mal».

El año pasado el grupo editó Blue & Lonesome, un buen disco con lecturas de clásicos del blues. Lo lógico es que rescaten alguna canción de este último disco en sus nuevos directos. La jugada no parece convencer a Xavier Valiño: «Desde 1981 solo han hecho un disco más o menos interesante, A Bigger Bang. Sus giras por grandes escenarios a precios desorbitados y como evento social para una mayoría no me interesan, personalmente. Prefiero los conciertos con grupos de ahora y creativos. Ofrecerán, cómo no, sus grandes éxitos y un par de canciones menos habituales para que todos salgan contentos».

Gendre lo recomienda solo por «su valor histórico». Lo contempla como «una de las últimas expresiones de lo que significaban los grandes conciertos de arena de los ochenta». ¿Y en el plano artístico? «Hace décadas que los Stones han dejado de creerse lo que tocan. Por repertorio, que no sea. Pero los veo más como una banda tributo de sí mismos que otra cosa», concluye.

LOS CUATRO FORAJIDOS DEL ROCK

CHARLIE WATTS, batería (75 años)

El hombre tranquilo de los Stones, superó un cáncer de garganta en el 2004 y estuvo a punto de perder la vida en el 2005 en un accidente automovilístico. Según él, su peor época fue en los años ochenta, enganchado a las drogas

KEITH RICHARDS, guitarrista (73 años)

El hombre de las siete vidas sigue ahí. En la gira de Bigger Band en el 2007 se mostró en uno de sus peores momentos. Posteriormente reflotó, cubriendo con carisma lo que el físico ya no da. Muchos piensan que es un milagro que siga vivo

MICK JAGGER, cantante (73 años)

Pletórico. Así es como se le pudo ver en el histórico concierto de La Habana el año pasado. Seguramente se trate del integrante del grupo que mejor se siente en un escenario, bañándose en aplausos y manejando a los fans a su antojo

RON WOOD, guitarrista (69 años)

Padre de gemelos hace un par de años, el más joven de la banda se plantará en Barcelona con siete décadas de vida encima ya. Es el encargado de mantener el armazón guitarrero del grupo y, por ahora, responde de sobra a las expectativas

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