Lo que antes se ubicaba en la noche, ahora se pone de día. Muchos aficionados demandan música en otro horario. As matinés do Principal en Pontevedra nacen con esta intención. Empiezan ya.
03 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Los tiempos cambian. Si antes un concierto equivalía a sudor, nocturnidad y salida posterior por pubs y discotecas, ahora hay quien prefiere convertirlo en mañaneo, vermú y comida familiar con larga sobremesa. «Hay un cambio en los hábitos de consumo de música y este ciclo pretende ir en ese línea», explica Carlos Montilla, el director de I-Radia Crea. Es la productora, con el apoyo del Concello, que está detrás de As matinés do Principal, un ciclo de conciertos que arranca mañana en el Teatro Principal de Pontevedra con la actuación de Marlango y que se extenderá hasta junio.
A razón de un concierto al mes (la mayoría en sábados), convertirá en un ciclo estable los chispazos que puntualmente se ven en otros puntos de Galicia. «No somos los primeros que lo hacemos, pero lo que queremos es que se trate de algo perdurable», señala. ¿La receta? Grupos escogidos de pop o rock (además de Marlango, The Sadies, De Vacas, Delafé, Orquesta Os Modernos), recinto noble y apuesta por lo familiar. «Hoy en día la mayoría de las propuestas musicales de fin de semana por la mañana para familias se enfocan al público infantil. Es el padre el que acompaña al hijo ?plantea?. Ahora pretendemos llevar a artistas que normalmente tocan por las noches al horario de día. Serán los niños los que acudan acompañando a sus padres en esta ocasión. Para muchos será su primer concierto».
Los precios reducidos para los menores de 14 años (solo pagan el 50% de la entrada) funcionan en esa línea. Una serie de descuentos en restaurantes en otra. «Pretendemos generar sinergias con la ciudad, con vales para restaurantes, catas de vermú y similares. Que cada entrada revierta en la ciudad porque además Pontevedra reúne las condiciones para ello. De hecho, ya tenemos constancia de gente que va a acudir desde Santiago o Vigo».
EXPERIMENTO Y RETO
El cambio tiene un poco de experimento controlado (ya se hace en otras ciudades con éxito) y de reto para algunos artistas. Véase The Sadies, una banda americana con la sala de conciertos y la noche como hábitat natural. «Les costó el principio. Cuando le dijimos las doce, pensaban que se trataba de las doce de la noche», se ríe. «Es un cambio donde se nota cómo ha evolucionado una generación. Los que antes demandan noche tienen ahora 40 o 50 años y muchos prefieren el día. Es gente que sigue yendo a conciertos y escuchando música, pero de otro modo».