Alexander Von Humboldt (1769-1859) fue el hombre más famoso de su época, solo por detrás de Napoleón, un intrépido explorador, científico y humanista que escaló los volcanes más altos del mundo, cruzó el Orinoco y recorrió Siberia en plena epidemia del ántrax. Percibió la naturaleza como una fuerza global interconectada, fue el primer ecologista y advirtió del cambio climático. Andrea Wulf revela su vida extraordinaria y la influencia de su obra.
04 nov 2016 . Actualizado a las 05:10 h.Humboldt influyó sobre Darwin, Goethe Simón Bolívar, Thoreau o Julio Verne, fue el científico más importante de su tiempo, el padre del ecologismo y el último polímata. Pero, sobre todo, creó una nueva forma de entender la naturaleza, como una red interconectada e interdependiente, convirtió la observación científica en narrativa poética. Nacida en la India, criada en Alemania y residente en Londres, donde da clases de Historia del Diseño en el Royal College of Art, colaboradora de los grandes medios anglosajones, conferenciante muy solicitada, Andrea Wulf (Nueva Delhi, 1972) recupera la asombrosa figura del naturalista alemán, hoy injustamente olvidado. La invención de la naturaleza. El nuevo mundo de Alexander von Humboldt ganó el premio de la Royal Society al mejor libro científico del año. «Merece estar en el mismo pedestal que Newton o Darwin», afirma.
-¿Por qué es tan importante Humboldt?
-Porque hace 200 años descubrió el concepto de naturaleza como la concebimos hoy en día, como una red de vida, en la que todo está conectado. Fue el padre del ecologismo porque avisó de los efectos devastadores del monocultivo y la deforestación, y un puente entre la Ilustración y el romanticismo.
-¿Por qué su figura ha quedado en segundo plano, por ejemplo respecto a Darwin?
-Por muchas razones. Murió en 1859, el año en el que Darwin publicó El origen de las especies. Humboldt es el último de los polímatas, alguien con grandes conocimientos en diversas materias científicas y humanísticas. Con él acabó la época en la que una persona podía tener todo el conocimiento en su mente. A partir de ahí los científicos se especializaron tanto que miraban por encima del hombro a gente como Humboldt. Por otro lado, no hizo ningún descubrimiento, no descubrió la teoría de la evolución o un planeta. La tercera razón es que su forma de hacer ciencia, en la que entraba lo romántico, no cabe ya en este siglo. Por último, una razón importante que explica su olvido es por el sentimiento antigermánico tras la guerra en Inglaterra y Estados Unidos. En Latinoamérica se le conoce más como un revolucionario, en Alemania es conocido pero no se entiende el alcance de su influencia y en el mundo angloparlante se le ha olvidado.
-En su época era considerado uno de los hombres más extraordinarios del mundo.
-Sí, era el científico más importante de su época. Sus contemporáneos lo consideraban el más famoso después de Napoleón, le llamaban el Shakespeare de las ciencias. Cuando hice la investigación me sorprendió mucho que su centenario en 1969 se celebró en todo el mundo. Sin embargo, cuando empecé a escribir el libro la gente me preguntaba quién era Humboldt.
-Sostiene que fue el primer ecologista.
-Sí, porque veía la naturaleza como una especie de red de vida, un tapiz en el que si se tira de un hilo todo puede deshacerse. Fue el primero que habló de la función decisiva de los bosques para el ecosistema, de cómo los árboles protegen contra la erosión del suelo, cómo pueden almacenar agua, enriquecer la atmósfera con humedad y alerta, en el siglo XIX, del peligro del cambio climático provocado por los hombres. Humboldt se sorprendería de que todavía nos encontremos en este punto de la lucha ecologista porque ya alertó de este tema hace más de 200 años.
-Alertó de que el hombre tenía la capacidad para destruir el planeta.
-Es extraordinario que en su época dijera que si la acción humana continuaba de la misma manera las consecuencias serían catastróficas. En sus diarios se ve que en algunos momentos era tan pesimista que habla de un mundo oscuro en el que los hombres viajarán a planetas muy lejanos y llevarán allí nuestra mezcla letal de ignorancia y violencia. Es muy profético.
-Analiza la relación que tuvo con Darwin y mantiene que este no se entiende sin Humboldt.
-Sí, es de las cosas que se han olvidado. Darwin dijo que sin Humboldt nunca se habría embarcado en el Beagle y si no lo hubiera hecho nunca habría escrito El origen de las especies. Leyó de joven los libros de Humboldt que describían Latinoamérica, que le inspiraron y le hicieron querer ver esos paisajes con sus propios ojos. Los subrayaba, hacía anotaciones, como si estuviera dialogando con él. Cuando viaja a Latinoamérica ve el nuevo mundo a través de los ojos de Humboldt. También los utiliza para sus teorías sobre la evolución de las especies, muchas de las ideas que formuló más adelante de forma más detallada las encuentra en sus libros.
-También es muy interesante la relación que mantuvo con Goethe.
-Se influían el uno al otro. Se reúnen en 1794 en Jena, una pequeña ciudad universitaria. Goethe, que es el poeta más famoso de Alemania, tiene 20 años más que Humboldt. Pero lo que poca gente sabe es que Goethe también estaba fascinado por la ciencia, pero no tenía alguien con quien hablar de esos temas y de repente apareció Humboldt. Hacían experimentos juntos, iban a conferencias, escribían. Goethe dijo que Humboldt le había despertado de su período de hibernación. Al mismo tiempo Goethe es quien enseña a Humboldt la importancia de los sentimientos, de los sentidos, de utilizar la imaginación, le dice que nuestros ojos son lo más importante para entender el mundo, no solo el pensamiento racional. Humboldt dice que esos años con Goethe le proporcionaron nuevos órganos para ver el mundo y es con ellos con los que va a Sudamérica. Sin Goethe, Humboldt habría ido allí simplemente a tomar medidas y a hacer experimentos. Goethe le anima a desarrollar esa subjetividad y Humboldt le inspira para que incorpore la ciencia a su trabajo. Su obra Fausto es un ejemplo.
-También influyó en Simón Bolívar, que empleaba expresiones de Humboldt.
-Se encuentran en París en 1804 y luego en Roma. En esa época Bolívar está haciendo un tour por Europa. Tras el fallecimiento de su mujer, se dedica a beber, al juego, a las mujeres, pero promete que va a liberar a Venezuela de los españoles. En ese momentos se encuentra a Humboldt, que ha regresado de Latinoamérica con un retrato que no tenía que nada que ver con lo que ningún otro europeo había descrito. Los demás científicos de esa época decían que todo en América estaba degenerado. En cambio, Humboldt decía que era magnífica, espectacular, maravillosa, preciosa. Bolívar diría más tarde que sus escritos habían dado fuerza a su revolución, que Humboldt había despertado a Sudamérica con su pluma. Utilizó muchas metáforas sobre la naturaleza de Humboldt, hablaba de la revolución como los mares tumultuosos, los volcanes en erupción o los huracanes.
-¿Qué ideas políticas tenía Humboldt?
-Era liberal, admiraba las revoluciones francesa y americana, creía en la igualdad de derechos, rechazaba la violencia, lo que le hizo ser crítico con Bolívar por la brutalidad de la guerra en las colonias. Era abolicionista, estaba en contra de la esclavitud. Pero al mismo tiempo también recibía un sueldo del rey de Prusia. Había gente que le criticaba por esto, que se preguntaba cómo podía defender las revoluciones y trabajar para el rey.
-¿Era religioso?
-No. Escribió un libro titulado Cosmos sobre todo el universo en cinco volúmenes, en el que ni siquiera menciona la palabra Dios. No dice que no crea en Dios simplemente no habla ni escribe de que haya una criatura o una fuerza divina que creó la naturaleza. Hasta Humboldt, existía esta idea de que Dios creó la naturaleza para el uso de los hombres, él decía que somos parte de la naturaleza como cualquier animal, planta o roca.
-El rey Carlos IV de España le permitió viajar a las colonias. ¿Cómo lo logró?
-Fue a pedir ayuda a los suecos, a los daneses, a los alemanes o a los franceses, pero nadie se la dio y, por último, después de dos años de dar vueltas por Europa, fue a Madrid, donde tenía buenas conexiones con la Corte, y hace de minas y logra ese permiso de Carlos IV, con la excusa de investigar los minerales y ayudarles a explotarlos mejor. Fue una sorpresa porque los españoles eran famosos por no permitir a ningún extranjero entrar en sus territorios. Partió de A Coruña, donde estaba el primer barco que salía para Sudamérica. Luego criticó muy duramente el colonialismo español y por eso los ingleses se negaban a dejarle ir a la India.
-Insinúa que Humboldt era homosexual.
-Nunca lo sabremos al cien por ciento. No hablo mucho del tema en el libro, pero estoy bastante segura y hay indicios al respecto, nunca estuvo casado, no tuvo hijos, fue el científico más famoso y ninguna mujer dijo que tuvo una relación con él, tenía relaciones muy apasionadas con científicos jóvenes, pero no sabemos si las consumó. Su hermano no le permitía estar en su casa con sus amigos porque no lo consideraba muy indicado.