A Coruña. Sala Mardi Gras. Sábado 20. 22.30 horas. 8 euros
19 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El Kanka vuelve a Galicia, tierra en la que ha despertado especiales simpatías este cantautor malagueño que en pocos años se ha convertido en parte imprescindible del panorama musical patrio. Con las entradas casi agotadas actúa en A Coruña como parte de una gira interminable en la que apenas tiene una fecha libre hasta verano. Mucho han cambiado las cosas desde aquel primer disco, El día de suerte de Juan Gómez, hasta su última entrega, De pana y rubí.
-¿Continúa su día de suerte?
-La verdad es que no me puedo quejar, porque con la que está cayendo y lo difícil que está sacar un proyecto cultural, ya sea musical o de cualquier tipo, en este país, llevar ya tres discos y vivir exclusivamente de la música me hace pensar que soy casi un superhéroe. Sobre todo siendo un proyecto alternativo, porque está claro que a Alejandro Sanz le va guay, pero lo difícil es hacer lo que te da la gana al margen de modas y vivir de ello. Pero todo es fruto de un trabajo de muchos años currándomelo en las salas, en las redes?
-Lo de las redes sociales se ha convertido en algo obligatorio para cualquier músico.
-Si quieres llegar a la gente tienes que estar presente en las redes. Hoy en día, aparte de músico, tienes que ser también community manager, no queda otra. Y por una parte es una faena, porque como músico lo tuyo es componer y tocar, pero tiene su parte buena porque ha democratizado la promoción, de modo que puedes llegar a la gente sin necesitar dinero. Además te da un contacto directo con el público.
-El nuevo disco suena mucho más elaborado que los anteriores. ¿Había más dinero para grabar?
-No, pasta había la misma, más o menos. En el anterior, el productor, Juan de Dios Martín, quiso darle un toque más crudo. Las canciones eran más íntimas, hablaban mucho de mí, y les pegaba ese sonido. Ahora me apetecía cambiar, probar cómo sonaría con una banda grande, con arreglos de viento. Los temas son más juguetones y se prestaban a ello. Pero funcionan también con guitarra y voz solo, que es lo que busco siempre en mis composiciones.
-¿Y cómo traslada el sonido del nuevo disco al directo? ¿Se lleva a la banda al completo?
-No, mantenemos el formato de trío, que es perfecto para el tamaño de las salas en las que nos movemos. Y suplimos las carencias con ingenio y echándole morro. Los vientos los hacemos con la boca, en plan trompetilla, y eso es muy divertido.
-Las letras de los nuevos temas también parecen tener más enjundia, más madurez.
-Sigo siendo un idiota profundo, pero un poquito de madurez adquieres con los años. Y eso se tiene que notar en las letras.
-¿Qué le da al público gallego, que le ha cogido un cariño especial?
-Parece que, a fuerza de ir a tocar, los gallegos han terminado aceptándome. Desde el principio conté con amigos que me echaron una mano para moverme por Galicia. Y yo encantado, porque me gusta mucho ir por esta tierra a hincharme de comer.
A Coruña. Sala Mardi Gras. Sábado 20. 22.30 horas. 8 euros