En sus primeros años, sin desprenderse de su aire de «latin lovers», alcanzaron notoriedad y éxito coqueteando con el pop comercial. Pero nada comparable a lo que les ha ocurrido tras reconvertirse al bolero. Tres discos con temas propios, cinco nominaciones a los Grammy y largas giras por España y América han llevado a estos tres hermanos de León a ser los nuevos iconos de la canción romántica del siglo XXI
22 ene 2016 . Actualizado a las 10:23 h.Tras siete años separados en los que transitaron con desigual fortuna por el mundo de la canción, de la producción artística y de las telenovelas, los tres hermanos Quijano decidieron reunirse de nuevo para editar un disco de boleros. Aseguran que para ellos fue una decisión natural aunque supusiera ir a contracorriente. Pero la flauta sonó y de qué manera. A aquel primer disco le siguió otro. Y luego otro más. Y nominaciones a los Grammy y exitosas giras. La más reciente arrancó hace unos días y el próximo fin de semana hace dos escalas en Galicia. Con un formato acústico, «casi íntimo» dice Óscar Quijano, con una estética y sonido que evoca al de los clubs latinos de los años dorados del género.
-Prácticamente todos los artistas que han revisitado el bolero lo han hecho a partir de los clásicos. En el caso de Café Quijano son todo composiciones propias. ¿Por qué tan arriesgada decisión?
-Nosotros crecimos escuchando boleros. Y aprendimos a cantar y a tocar la guitarra con ellos. Quizá por eso no nos resulte tan complicado componerlos.
-Sin embargo dicen que es un género complejo, ¿cuáles son esas dificultades?
-La variedad temática en cuanto a las letras es muy limitada: el amor y el desamor. Rítmicamente también tiene más complicaciones de la que aparenta. Y además exige un empaste de voces y una armonía vocal nada fáciles de conseguir.
-¿No se puede escribir un bolero que hable, por ejemplo, de cuestiones sociales?
-Rítmicamente claro que se puede. Lo que no sé es si luego lo denominarían bolero. Nosotros, de momento, nos ceñimos al estándar.
-¿En el bolero se puede innovar o es un género sagrado e intocable?
-Los Panchos dijeron en una entrevista que nosotros éramos sus continuadores y que hacíamos bolero del siglo XXI, que el nuestro era un bolero evolucionado. Así que si ellos lo dicen...
-¿Cuál es el bolero más grande de la historia?
-El que más hemos cantado es Lodo, más conocido como Si tú me dices vén. A mí personalmente el que más me gusta es uno de la primera etapa de Los Panchos, Poquita fe.
-¿Y el más grande bolerista de todos los tiempos?
-Nosotros nos hicimos boleristas, sobre todo, por Los Panchos. Pero el más grande que hay ahora mismo vivo es Armando Manzanero.
-En esta etapa como boleristas han sido nominados a cinco Grammy latinos. ¿Les obsesiona conseguirlo?
-Para nosotros ya es un premio grande el estar nominados porque la promoción que haces allí en la semana de los Grammys es más importante que la que puedes hacer en todo un año. Pero estoy seguro de que tarde o temprano Café Quijano va a ganar no uno sino muchos Grammys.
-Y después de esta trilogía, ¿qué?
-Pues no lo sabemos. Me imagino que seguiremos en esta línea pero la idea es intentar darle una vuelta al género y quizá hacer algo un poco más movido.
-¿No echan nunca de menos desmelenarse un poco en el escenario?
-A veces un poco sí. Pero, a cambio, lo que tiene el bolero es que tendremos 80 años y podremos seguir cantando.