La pasada semana se presentaba en A Coruña el libro Los Eskizos: Electricidad contracorriente, en el que el periodista Javier Becerra disecciona las andanzas, breves pero intensas, de uno de los grupos pioneros (con permiso de Los Contentos de Lugo) del rock lisérgico y de garaje de Galicia. Los Eskizos desaparecieron del mapa cuando apenas habían cumplido la mayoría de edad sus integrantes y cuando oteaban un horizonte más que prometedor con la grabación del que sería su primer elepé y el salto más allá del telón de grelos. Pero dejaron una estela de influencia que convertiría a su ciudad en un extraño oasis lleno de grupos con el corazón puesto entre los sesenta y los setenta mientras el resto del país se convertía en una república indie. El libro sale en Ediciones Díscolas, proyecto editorial del propio cantante de los Eskizos, Pedro Granell, que nace con vocación de permanencia y con la sana intención de servir de altavoz para cuanta inquietud cultural surja o haya surgido en nuestra tierra. Con la historia musical geográficamente más cercana como punto de partida, pero abierta a cualquier iniciativa que sirva para, de una vez por todas, sacar pecho y situarnos en el mapa cultural, la editorial espera a todo aquel que tenga algo que decir y no encuentre dónde hacerlo. Bienvenida sea.