Aleksandar Aranitovic: «El Breogán no es nada sin su afición; la necesitamos para acabar bien la liga»

FORZA BREO

Aranitovic, este martes sobre el parqué del Pazo a la conclusión del primer entrenamiento de la semana.
Aranitovic, este martes sobre el parqué del Pazo a la conclusión del primer entrenamiento de la semana. LAURA LEIRAS

«Casimiro nos dijo que no se podía volver a repetir lo del Barça», desvela el exterior serbio del equipo lucense

10 mar 2026 . Actualizado a las 19:52 h.

Calma chicha en el Pazo. La sonrojante derrota ante el Barcelona en la pasada jornada de la Liga Endesa no ha hecho mella en los ánimos ni en la actitud de un Río Breogán que este martes por la mañana reanudó el trabajo para comenzar a preparar el partido en Bilbao. Tras la sesión, Aleksandar Aranitovic (Belgrado, 1998) expresó a La Voz el sentir del vestuario, con la disposición y la confianza de siempre tras un mal día frente al conjunto azulgrana que asumen como lección.

—Vimos a un gran Barça y a un Breogán flojo, pero ¿qué tuvo más peso en el devenir del partido?

—Obviamente estábamos mentalizados para un jugar partido muy duro contra el Barcelona. Teníamos todo en su sitio, bastante bien preparado, pero cuando empiezas de esa manera y ante un rival así, es muy complicado reaccionar. El partido se fue haciendo cada vez más difícil.

—Señaló Luis Casimiro que la estrategia defensiva del rival resultó determinante.

—Tuvo mucho que ver, estoy de acuerdo. Ese cambio defensivo que hacían, quedándose el hombre alto con el pequeño, nos cogió por sorpresa y nos hizo bastante daño.

—Que ellos no dejaran de competir durante el parón también tuvo algo que ver, ¿no cree?

—Nunca sabes cómo te pueden afectar los parones en el tema del ritmo de juego. En el caso del Barça, venía de sufrir tres derrotas consecutivas y llegaron con mucha más motivación. A nosotros es verdad que el hecho de no haber tenido una preparación continua con toda la plantilla nos pudo afectar, sobre todo a nivel de energía. Duele perder así, sobre todo en el Pazo, pero puede pasar ante un rival como el Barça y lo que debemos hacer es sacar las conclusiones oportunas y aprender.

—¿En qué momento empezaron a asumir que sería imposible ganar?

—Viendo cómo salieron, prácticamente desde el principio del partido nos dimos cuenta de que no íbamos a poder ganar. Para derrotar a equipos así hay que estar concentrados y tener intensidad los 40 minutos, y a nosotros nos faltó desde el primer cuarto.

—La diferencia llegó a ser de 46 puntos. ¿Qué sensaciones invaden a un jugador frente a una situación así?

—Sobre todo frustración. Genera mucha impotencia al equipo y al jugador que no te salga nada bien y verse tan abajo en el marcador. Esto fue una experiencia de la que debemos aprender y que nos puede ayudar a mostrar lo que somos y a sacar todo el carácter que tenemos.

—¿En qué insistía Casimiro en cada tiempo muerto?

—Lo que quería era despertarnos, intentar que jugáramos con más intensidad. Entiendo que estuviera frustrado por cómo estaba yendo el partido porque él sabe mejor que nadie lo que este equipo puede hacer.

—¿Y cuál fue su mensaje a la conclusión del partido?

—Nos dijo que no se podía volver a repetir.

—Punter, Shengelia, Cale, Clyburn, Vesely... Si este Barça está enchufado, poco se puede hacer.

—Es un equipazo, tiene una plantilla increíble. Por eso es un serio candidato para ser campeón en la ACB y en la Euroliga.

—Muchos aficionados se fueron enfadados, no por el fondo sino por la forma. ¿Qué les diría?

—Nosotros, como grupo, lo primero que queremos es que la afición esté contenta. Entiendo que se marcharan frustrados, también nosotros lo estábamos, pero todavía quedan 13 partidos, muchos de ellos se pueden ganar y el Breogán no es nada sin su afición. Necesitamos que estén con nosotros para terminar la temporada bien.

«Tenemos que trabajar sin mirar hacia el descenso»

El Río Breogán enlaza tres derrotas consecutivas por primera en la temporada y ve menguada su ventaja sobre el descenso. Sin embargo, en el vestuario del Pazo no muestran ni un ápice de inquietud. Confían plenamente en su trabajo para consumar el último arreón que certifique otra permanencia en la Liga Endesa.

—Han encajado más de 100 puntos en cinco de los siete últimos partidos. ¿La defensa es el punto débil de este Breo?

—Ha habido partidos en los que hemos hecho un buen trabajo defensivo. ¿Un punto débil? No lo veo así porque somos capaces de hacerlo bien, pero tenemos que sacar esa buena versión con mayor regularidad, sobre todo ante los equipos de la zona alta. Frente a esos rivales son ante los que tenemos que hacer especial hincapié en la defensa.

—En ataque, por el contrario, son de los mejores.

—Ese poder ofensivo también sale desde la defensa. Tenemos muchos jugadores talentosos, con una gran capacidad anotadora, así que sería importante mejorar la faceta defensiva para sacar más provecho a nuestra energía ofensiva.

—Han visto reducida la ventaja sobre el descenso, que ahora es de tres victorias. ¿Reparan en esto en el vestuario?

—No, no estamos muy preocupados. Nuestra atención se concentra en nuestro trabajo, en seguir haciendo las cosas como las hemos hecho hasta ahora. El equipo está en una buena posición, así que tenemos que seguir trabajando sin mirar hacia el descenso.

—Por el Pazo tienen que pasar un puñado de rivales directos. ¿El calendario les da tranquilidad?

—Muchos de ellos van a estar compitiendo en la zona baja, son rivales en teoría más asequibles, pero eso no quiere decir nada. Van a llegar jugándose cosas y vendrán a pelear por llevarse la victoria. Podemos ganar a cualquier equipo en el Pazo, pero siempre y cuando juguemos concentrados.

—¿Cuatro victorias más serían suficientes?

—Nuestra mentalidad es ganar el mayor número de partidos posible, sin mirar hacia la parte baja de la clasificación. Sobre el papel tenemos un calendario bastante favorable en casa y habrá que aprovechar todas las oportunidades posibles para sumar victorias.

—Próxima parada, Bilbao.

—Nos encontraremos un equipo muy talentoso, con un ataque también brillante con jugadores como Hilliard o Jaworski, y gente grande por dentro, como Krampelj, que pueden hacer mucho daño. Esperamos un partido duro.

—Y después Gran Canaria, también en territorio enemigo.

—No empezó muy bien la temporada, pero se está recuperando. Ficharon a Metu, por ejemplo, y acaban de hacer un gran partido ante el Real Madrid. Ahora mismo también está en una situación que puede ganarle a cualquiera.

«No tengo ni un solo motivo para no ser feliz en esta ciudad y en este club»

El exterior serbio no tiene dudas sobre su futuro en Lugo. Si desde la junta directiva le ofrecen esa posibilidad, seguirá vistiendo de celeste y cumplirá su tercera campaña como guerrero breoganista.

—20,15 minutos, 6,5 puntos y 6,5 de valoración. Son algunos de sus promedios. ¿Satisfecho?

—El entrenador me explicó desde el primer momento cuál quería que fuera mi rol, lo que debía hacer en la pista, y creo que estoy cumpliendo con lo que me pide.

—Detrás de los números siempre hay un trabajo oscuro. Y en su caso es mucho.

—Siempre he sido un jugador capaz de hacer las cosas que no salen reflejadas en las estadísticas. Me ciño a lo que me pide el entrenador porque sé que así ayudo al equipo.

—Cumple su segunda temporada como jugador breoganista. ¿Es feliz en Lugo?

—Sí, muy feliz (su primera frase en castellano). No tengo ni un solo motivo para no estar feliz en esta ciudad y en este club. Estoy jugando en la que, seguramente, sea la mejor liga nacional de Europa; en una ciudad, Lugo, que quiere mucho a su equipo y vive con pasión el baloncesto; estoy disfrutando de bastantes minutos; al equipo le van bien las cosas... No tengo motivos para no estar feliz.

—Vaya, que si el club estuviera interesado en su renovación, sería cuestión de un momento.

—(Risas). Por supuesto. Estoy muy contento, muy feliz tanto en Lugo como en el Breogán y me encanta jugar aquí.