Una nueva esperanza para Roope Ahonen

Tras más de un año de baja, el base finlandés volvió a competir con el Breogán


Lugo / La Voz

Casi se estrenaba este año en una final copera, pero el partido no se presentaba lo suficientemente cómodo para un jugador carente de ritmo competitivo como Roope, que había pasado más de un año en el dique seco. Pacientemente, trabajando duro, acabó teniendo su oportunidad el pasado viernes ante Melilla, en casa. La mayor alegría del partido, independientemente de cosechar el triunfo, fue volver a ver saltar a la cancha al base finés de Leche Río Breogán. Ahonen está de vuelta.

Fueron dos minutos y quince segundos, los últimos del segundo cuarto, pero fueron suficientes para ver en él la ilusión de un canterano, de aquel que ha sufrido y vuelve a verse en medio de un encuentro, con los focos y la tensión competitiva que echaba en falta. Sus estadísticas son secundarias. Roope Ahonen estaba disputando los primeros minutos tras 13 meses de lesión, con una operación y otra recaída, que le privó de una recuperación más veloz, botín suficiente para el nórdico en la noche del Pazo. Peleó, trabajó en ambos lados de la cancha y no se resintió de su lesión. Resultado de su calvario en la enfermería, Ahonen saltaba al parqué con una protección en su rodilla derecha. Sus movimientos, algo lentos por la falta de ritmo, no parecían entrever ninguna molestia o dolor que pudiese acompañar al jugador en su segundo debut.

La pena es que el Pazo estuviese vacío, sin aficionados breoganistas que llevasen en volandas a Roope, demostrándole el cariño y la confianza que tienen depositada en él. Es evidente que el base necesita tiempo para tomar el ritmo competitivo, mejorar su físico y dejar atrás a horrible lesión que lo alejó tanto tiempo de su profesión. Si consigue eso será el refuerzo que necesita el Breogán para mantener el nivel y competir con más garantías si cabe por el ascenso a la ACB.

Una lesión problemática

El pasado 25 de enero del 2020, una lesión en los ligamentos de su rodilla derecha durante el partido ante el Oviedo, lo apartaba de los terrenos de juego más de seis meses. La operación se realizó el 18 de febrero en el quirófano del Hospital Polusa de Lugo, y ese sería el principio de una recuperación lenta y con algunas recaídas que impidieron su reincorporación en el plazo inicialmente indicado por los servicios médicos. Otro golpe para Ahonen fue una afectación en un cartílago, que el pasado mes de octubre frenó sus expectativas de recuperación y le impidió volver hasta este viernes.

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