El PSdeG está a 112 papeletas del último diputado de Ourense, por ahora del PP, pero lo podría perder el BNG si en el recuento de hoy se repiten los porcentajes de voto exterior del 2020
26 feb 2024 . Actualizado a las 07:47 h.Un asiento del Parlamento gallego podría cambiar hoy de partido, aunque eso ya no cambie nada. Nada será distinto porque Alfonso Rueda amarró su primera mayoría absoluta el pasado domingo, con 40 diputados, nada quitará al BNG el hito de haber logrado el mejor resultado de su historia, con 25, y nada podrá maquillar que el PSdeG tocase fondo en las elecciones autonómicas del 18F. Con esos ingredientes lampedusianos comienza el recuento del voto exterior, que no será decisivo, como alertaban los fontaneros de los partidos durante la campaña, pero sí podrá ser relevante. Especialmente en el caso de Ourense, donde los socialistas se encuentran a solo 112 votos de distancia de arrebatar el último escaño al PP. Aunque el voto emigrante podría incluir un tercer protagonista, y a la vez perjudicado: el Bloque.
La provincia ourensana es donde más ajustado estuvo ese último escaño, con los socialistas a estrecha distancia de hacerse con su segundo diputado, lo que le permitiría perder solo uno respecto al 2020. El recuento apunta a darle esa acta a la candidatura que en la circunscripción lideró Carmen Rodríguez Dacosta. Para ello, deberá recortarle 112 votos al Partido Popular. Las sacas llegadas del extranjero contienen unas 6.150 papeletas asignadas a la provincia de Ourense, por lo que los socialistas ya cuentan, como mínimo, con esos 112 votos. Pero necesitarán, además, que por cada cuatro votos que obtenga el PP, uno vaya a su lista. Con esa proporción, según el reparto de diputados que se realiza mediante el método d’Hondt, los socialistas le arrebatarían allí el octavo diputado al PP y sumarían un segundo escaño.
Esto se explica al aplicar el método del matemático belga, empleado en el sistema electoral español para repartir diputados. El PP tiene ahora ocho escaños, por lo que cada nuevo voto que se recuente del exterior vale una octava parte para ellos. El PSdeG persigue un segundo, por lo que cada nueva papeleta vale la mitad. Es decir, que los populares deberían cuadriplicar los votos socialistas. Algo poco probable. Fuentes populares en Ourense aseguran, aun así, que esperan mantener los ocho diputados.
El problema podría tenerlo el BNG. Tomando como referencia el voto emigrante del 2020, cuando la participación fue ínfima —no llegó a mil personas en Ourense—, el PSdeG fue segunda fuerza con el 20 % de los votos, seis puntos más que el BNG. De repetirse esa proporción en el recuento de hoy, los socialistas no tendrían ese segundo diputado a costa del PP, sino del Bloque. Los sufragios para estos valen una cuarta parte, y en principio serán menos, por lo que el PSdeG lograría remontar a los nacionalistas y dejarlos con tres diputados.
En el resto de las provincias no se espera que haya alteraciones. El último diputado en la circunscripción de A Coruña, que se fue al BNG, está a 9.511 votos de distancia para el PSdeG. En Pontevedra son de nuevo los socialistas quienes se quedaron sin ese último escaño, en este caso del PP, por 6.450 sufragios. Y en Lugo lo mismo, con el PSdeG a 3.087 votos del Bloque.
Con una participación más elevada en el exterior, habría margen para nuevos cambios en el recuento. Pero de las más de 470.000 personas residentes en el extranjero con derecho a participar en las elecciones gallegas, la gran mayoría nacidas fuera de Galicia, solo han acudido a votar 29.300, apenas un 6,5 %.