"Parole, parole, parole..."

La Voz

FIRMAS

«Parole, parole, parole?» es el estribillo de una vieja canción italiana que habla del hartazgo de las promesas siempre repetidas y siempre incumplidas. Me vino a la memoria al leer en La Voz que «Baltar buscará inversores privados para reabrir balnearios cerrados». En concreto, se refería a los de Requeixo, en Monterrei, y Caldeliñas, en Verín. Nos hablan de futuros esplendorosos en torno al termalismo, nos cuentan las visitas del Comité Termal Ourensán a Cortegada para constituir mesas de trabajo y, en fin, presentan en Fitur el Plan Estratéxico Termal. Mientras las palabras dicen que abriremos balnearios cerrados, los que están equipados, en uso, y con gerencias teóricamente solventes, cierran (al igual que los dos Paradores) varios meses al año. Esta circunstancia contribuye a que otra noticia nos hable de que el turismo bajó en 2014 en Ourense en 6.000 viajeros, prolongando tres años consecutivos en caída libre en una provincia con 180 establecimientos hoteleros que no llegan al 30% de ocupación. Habrá que reiterar, con Mina, lo de «caramelos ya no quiero más, no quiero más rosas, ni promesas que se lleva el viento» porque en lo que a turismo y termalismo se refiere, hasta el momento en Ourense casi todo se reduce a «parole, parole, parole».