El Concello do Carballiño perdió la fábrica de papel, y una inversión de más de un millón de euros, por las irregularidades cometidas en este proyecto. El Concello compró la propiedad siendo alcalde Pachi Vázquez y, como se comprobó por la causa que se sigue contra Construcciones Otero, nunca se registró la misma a nombre del Concello do Carballiño. Con Pachi Vázquez como conselleiro de Medio Ambiente y Carlos Montes como alcalde socialista de la villa, se realizaron las inversiones millonarias. En procesos de este tipo, la institución local debe poner los terrenos a disposición de la Xunta y acreditar la propiedad a la hora de ceder el espacio en el que se va a realizar la inversión. A pesar de no estar registrada la parcela y el edificio a nombre del Concello, como se comprobó con posterioridad, se ejecutaron igual las obras con dinero público.