«Aún tengo todas las puntas, no pude tirarlas»

La Voz

FIRMAS

05 ene 2015 . Actualizado a las 04:00 h.

Con 33 años y muchos éxitos a sus espaldas, Maruxa Salas conserva, además de la memoria y el agradecimiento, algo muy material y muy simbólico de su etapa formativa: «Aún tengo todas las puntas, no puedo tirarlas».

Son como un enganche con los orígenes, con el esfuerzo de décadas, tal vez un símbolo de que hace bien no creyendo en mitos: «Yo nunca he sido mitómana, ni en danza ni en nada. Soy muy de hacer lo que me gusta y no parecerme a nadie. Soy auténtica, lo que hago es lo que quiero hacer; lo que hago es lo que soy».

A ser y a hacerse han contribuido experiencias traumáticas, como una lesión sobre el escenario en una actuación en el antiguo cine Avenida; y otras espléndidas, como la oferta para el Ballet Nacional de Cuba, donde fue becada, excepcionalmente pese a que solo buscaban hombres, por las aptitudes demostradas en un curso en El Escorial.

En su maleta, dividida entre Ourense y Costa Rica, viajan siempre la pasión y la atención, minuciosa, a los detalles.