Los incidentes de tráfico registrados durante la madrugada del 1 de enero tampoco fueron superiores en número a los que pueden producirse en cualquier otra noche del año en la capital de As Burgas. De acuerdo con la información facilitada ayer por la policía municipal, en los distintos controles que se realizaron a lo largo de la noche se detectó la presencia al volante de cuatro conductores que habían bebido más de la cuenta.
Uno de esos positivos se descubrió después de que los integrantes de una patrulla que se encontraba realizando vigilancia en la calle Valle Inclán observaran como un vehículo, un BMW serie 3, circulaba en sentido contrario por esa vía en el tramo comprendido entre la conocida como plaza de los Ramones y la avenida de Buenos Aires. Enseguida el turismo fue interceptado por los agentes, que al identificar al conductor, observaron que presentaba síntomas de embriaguez. La prueba del etilómetro confirmó sus sospechas ya que el automovilista no solo superaba la tasa máxima permitida -0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado- sino que la triplicaba, por lo que el incidente fue considerado como delito y las diligencias fueron enviadas al juzgado de guardia de la capital. Al conductor, de 40 años, se le imputa un delito contra la seguridad del tráfico.
También fue denunciado al juzgado otro automovilista de la misma edad que dio positivo en la prueba de alcoholemia después de verse involucrado en un accidente de tráfico que tuvo lugar apenas unos minutos antes de las seis de la mañana en la glorieta Basilio Álvarez. Allí colisionaron, por causas que se están investigando, un Mercedes 180 y un Ford Focus. Pese a que no hubo heridos los agentes realizaron los test a los implicados, descubriendo así que uno de ellos superaba cuatro veces los niveles de alcohol permitidos.
Las otras dos denuncias de la noche se interpusieron durante los controles que los agentes municipales desplegaron por distintas zonas de la capital, con el objetivo de garantizar la seguridad de conductores y peatones.