Cara y cruz de un festivo «extraño»

María Hermida
María Hermida RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

CARMELA QUEIJEIRO

En un día de gran ambiente, algunos comerciantes se quejaron por tener que abrir en una jornada de fiesta empujados por las grandes cadenas

07 dic 2014 . Actualizado a las 05:06 h.

El calendario decía que ayer era festivo. Pero en la comarca se notó muy poco, sobre todo en Ribeira, donde se celebró igualmente el mercadillo y eso hizo que el ambiente comercial fuese total. A media mañana, mientras en Noia y Boiro un buen número de tiendas tenían las puertas cerradas, en Santa Uxía los comercios estaban prácticamente todos operativos -en horario de tarde algunos sí que cerraron- y las calles de bote en bote con vecinos cargados de bolsas. Es decir, como si de una de las principales urbes de Galicia se tratase. La mayoría de los comerciantes señalaban que ni siquiera se plantearon cerrar puesto que mañana también es festivo «y no se va a estar tres días sin atender». Pero otros sí que tenían intención de hacerlo. ¿Por qué trabajaron? Los empujó el hecho de que las grandes cadenas fuesen a abrir.

Esta situación, este festivo «extraño», tal y como lo definían ayer algunos empresarios, provocó más de una queja. «Yo soy autónoma, y no tengo quien me sustituya así que son poquísimos días al año los que libro. Es una pena que ni siquiera hoy podamos cerrar», señalaba la responsable de la zapatería Makao ribeirense. Algo similar decían desde el establecimiento Velvet, de moda y complementos: «Yo iba a descansar hoy, pero da un efecto horrible ver todo abierto y tú con la tienda cerrada. Así que finalmente tuve que venir». Y la canción la repetía la responsable de Greco: «En los comercios pequeños si se abre todos los días uno no descansa nunca».

Señalaban desde distintos establecimientos que lo peor del asunto es que, realmente, no merecía la pena la apertura. Indicaban que el gran ambiente de las calles no se correspondía con grandes ventas. Y que la mayor parte de las bolsas que se veían procedían del mercadillo.

En Noia y Boiro abrieron menos tiendas. En el caso noiés tiene todo el sentido porque hoy sí hay ambiente comercial ya que se celebra el mercadillo.

¿Vino mucha gente?

En Ribeira se notaba la presencia de forasteros. El puente sí atrajo a algunos visitantes. Las casas de turismo rural rozan el lleno y desde hoteles como el Lombiña o el Ría de Muros señalaban que sí notaron el tirón de los festivos.