¡Que te excomulgan, Bergoglio!

Alicia Fernández LA SEMANA DE...

FIRMAS

30 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Qué cabreo tienen los gerifaltes de la Comisión Europea y la oligarquía económica! Invitaron al papa Francisco para que interviniera ante el Parlamento de Estrasburgo y ¡vaya si lo hizo! Supongo que esperaban un discurso políticamente correcto, plagado de obviedades y con alguna frase para la galería. Vamos, siguiendo la costumbre de ancestral pasteleo entre las diferentes esferas del poder. Pues se confundieron con este argentino austero, directo y consecuente. Como lo hicieron otros antes, incluidos algunos miembros de la curia.

Si exceptuamos sus palabras sobre el aborto -la Iglesia no puede cambiar tan rápido en este asunto- la arenga del papa Francisco la podría firmar cualquier representante de Podemos o de los partidos de la izquierda real. Es el mismo discurso. Rechazo a la política de recortes radicales, que afecta gravemente a la protección de las personas más desfavorecidas y a los servicios más esenciales, como la sanidad o la educación. Denuncia de la ominosa pasividad de la Europa de los ricos ante el desastre del África de los pobres. Alerta sobre la prevalencia de lo económico en detrimento del ser humano, del excesivo poder de unos pocos oligarcas sobre la mayoría de las personas.

En resumen Bergoglio, aplaudido por los representantes de los partidos que hacen gala de una mayor defensa de los derechos sociales, les vino a decir que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que Rajoy, Merkel y sus mariachis entren en el reino de los cielos ¡No te digo los mandamases de las energéticas, bancos y demás chiringuitos que usan al ciudadano como naranja para el desayuno!

Y claro, como llevan toda la vida comprando una plaza privilegiada en el más allá, pagando bulas, palios de seda y báculos de oro, se les ha quedado la cara descompuesta. ¿Cómo se atreve este argentino vivaracho a afearles de esa manera? ¿Cómo se atreve a azuzar la conciencia ciudadana? Lo peor es que no tienen manera de meterlo en cintura pues en cuestiones de fe el que excomulga es él ¡Y no lo pueden desahuciar porque no tiene hipoteca! Tampoco procede iniciar una campaña mediática sobre su corte de pelo o si se compra la casulla en el Alcampo. En esta ocasión no es tan fácil cargarse al mensajero.

¡Y tuvieron suerte! Que su jefe en vez de palabras utilizó el látigo en una situación muy parecida, cuando expulsó a los mercaderes del templo ¿Qué haría Jesucristo ante el desahucio de una mujer de 85 años perpetrado por los usureros de corbata con la permisividad de gobernantes putrefactos? ¿Y ante la injusticia de la Justicia? ¿O la exclusión de los dependientes, los jóvenes y los parados?

Quizás la única forma de pararle los pies a tanto sátrapa sea acongojarlos, educada que es una, con el fuego eterno y el apocalíptico rechinar de dientes. Porque es habitual que los que son tan valientes cuando el poder -político o económico- les otorga una posición dominante después se hacen pipí ante lo desconocido. Por si acaso, ¡mételes caña, Bergoglio!