Cerca de mil vecinos de las parroquias rurales del municipio denuncian los larguísimos recorridos en autobús para llegar a A Coruña y exigen mejoras
27 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Los vecinos de las parroquias rurales de Culleredo se suben al transporte público con espíritu viajero. Saben que el tiempo que puede llevarles llegar desde sus casas -en Celas, en Boedo, en Sésamo quizá- a A Coruña es el mismo que tardaría un conductor en viajar desde A Coruña a Vigo. El mismo tiempo, pero sin las vistas que ofrece el municipio cullerdense. «Vamos de ruta turística. Coñecemos todo o concello», ironiza Mari Carmen Méndez, quien con otras vecinas del municipio inició una campaña de recogida de firmas para poner fin a esta situación.
Durante un mes, yendo casa por casa, llevando impresos a centros sociales o a la iglesia y hablando como muchos vecinos, han conseguido reunir casi un millar de firmas, que ayer presentaron en el registro del Concello de Culleredo y que hoy quieren trasladar a los grupos de la corporación en el pleno municipal. Lo que piden es poder disponer de autobuses que ofrezcan un servicio adecuado a primera y a última hora del día y a la hora de comer. «Polo menos o que tiñamos antes», explica este vecina de Peiro, quien asegura que los cambios en el servicio, que se adoptaron en el mes de enero están reduciendo las opciones de trabajar de muchos vecinos de la zona rural de Culleredo.
«Os cambios non están pensados para as horas obreiras cruciais. Había mulleres que ían facer dúas horas a unha casa na Coruña e agora vánselle cinco horas entre ir e vir», asegura otra de las promotoras de la campaña, Mariluz Martínez, vecina de O Casal, en la parroquia de Sésamo.
Ella trabaja en un comercio de A Coruña y, en su caso, la aventura más compleja es a la hora de comer. Si coge un autocar en la estación de autobuses coruñesa a las 13.20 horas llega a su casa, tras pasar por Vilaboa, O Burgo y Peiro con sus correspondientes pausas, en torno a las 14.40 horas. Para volver a su puesto de trabajo -que por la tercera ronda le llevaría menos de 15 minutos- debe coger un bus a las 15.00 horas para estar así en la ciudad en torno a las 16.20. «Xa sabemos que hai crise, pero ¿como vamos pillar un bus levándote hora e media chegar a A Coruña?», se pregunta Mariluz, quien explica que, para evitar todo ese periplo, durante el verano ha optado por bajar del autobús en Altamira y caminar durante media hora hasta su casa. «Compénsame», subraya.
Los vecinos destacan también que lo que están demandando no es nada que no hayan disfrutado antes. «Nós tiñamos todo ese servizo», señala Mariluz Martínez, quien recuerda que ya trasladaron sus demandas a través de la asociación de vecinos, se reunieron con el alcalde, Julio Sacristán, y no han conseguido nada. Ahora han decidido levantar la voz. «¡Como vecinos de Culleredo que somos exigimos soluciones ya! Somos trabajadores, padres y madres de familia que hemos visto como, sin previo aviso ni consulta por parte de la empresa de transporte público, se nos ha retirada gran parte de los autobuses que teníamos», señalan en el escrito con el que acompañan sus firmas.
El Concello de Culleredo, por su parte, mostró ayer su disposición a trasladar las demandas vecinales a la Xunta y precisó que las líneas que son de interés municipal se ampliaron en su día «al máximo» para adaptarlos a las necesidades vecinales.