En toda obra de construcción la utilización de medios auxiliares: grúas, andamios, redes paracaídas, barreras de protección, etc? son elementos fundamentales para la correcta ejecución de una obra y facilitan enormemente los trabajos de los operarios así como otorgan mayor seguridad a los mismos.
Lamentablemente debido a la crisis económica, muchas promociones se han quedado a medio construir, con estructuras a la intemperie a modo de esqueletos que se consolidan en los paisajes de nuestras ciudades recordándonos el fracaso de dichas obras, desluciendo y creando perfiles urbanos poco deseables.
Las grúas como estructuras elevadoras facilitan la ejecución de las obras, ahorrando enormes cantidades de tiempo en las mismas.
Es precisamente el carácter efímero de este tipo de instalaciones el que hace que se deban tomar especiales medidas de protección como una inspección técnica periódica en cada nueva instalación o sencillas medidas como comprobar que se dejan en modo veleta cuando no se utilizan y revisando los anclajes y cimentaciones.
Tristemente a veces ocurren accidentes, como el que sucedió hace unos años en Vilanova de Arousa, donde debido a la precipitación de una grúa, desafortunadamente falleció una persona y que están en la memoria colectiva de todos.
Estas circunstancias deben hacernos reflexionar y estar vigilantes para demandarles a las distintas Administraciones un mayor control sobre este tipo de instalaciones, que si se perpetúan en el tiempo pueden resultar peligrosas y además afean nuestras ciudades.