07 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.
Hasta el año 2011 los ayuntamientos gallegos que incumplían su obligación de remitir anualmente sus resultados económicos al Consello de Contas no sufrían prácticamente ninguna consecuencia. Todo cambió con el decreto que la Xunta aprobó entonces para regular la concesión de subvenciones. A partir de entonces, los concellos que no rinden cuentas quedan excluidos de la concesión de ayudas de la comunidad autónoma, una circunstancia que ha marcado un antes y un después (del año 2009, por ejemplo, solo cumplieron 35 concellos). Este problema con las subvenciones ya lo sufrió el Ayuntamiento de Xinzo este año, cuando no pudo pedir una para ahorro energético tal y como preveía.