El laberinto de Berdón

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

Nacho Feijoo

El camino al campo de fútbol carece de indicaciones, las promesas de aparcamiento se han esfumado y ni siquiera hay red perimetral

04 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

En abril del 2013, los clubes que emplean el campo de fútbol de Berdón como centro de operaciones se dirigían al Concello de Vilagarcía para solicitar una serie de mejoras. Entre ellas, la solución a un problema que un día de estos causará una desgracia: la ausencia de una zona de aparcamiento, que conduce a que cada fin de semana decenas vehículos se amontonen, estacionados de cualquier manera, y cualquier maniobra encierre un riesgo potencial de colisión o atropello. Prácticamente año y medio después, la situación no solo se mantiene exactamente igual. Por lo que respecta a la suciedad del entorno, incluso ha empeorado.

En su día, las instalaciones fueron objeto de una cuantiosa inversión. Nada menos que 650.000 euros para hacer de ellas el germen del segundo complejo polideportivo municipal. Aquello, gestado bajo el anterior gobierno local, se quedó en nada, pero es que desde entonces ni siquiera se han dispuesto unas mínimas señalizaciones. Porque, mal que bien, los vilagarcianos relacionados de alguna forma con el fútbol conocen cómo llegar al campo de Berdón. Para el resto, incluidos los clubes de otros municipios que juegan en él como visitantes, el camino constituye un auténtico laberinto.

Este será un fin de semana especialmente delicado por lo que respecta al acceso al campo. A Torre, el barrio en el que se ubica Berdón, está en fiestas. Y cruzar su plaza será una odisea. En su día, los equipos que lo utilizan recomendaron que se colocasen indicaciones desde Trabanca-Badiña, para facilitar la llegada desde Pontevedra y la autopista. El Vilagarcía apostaba por cambios que permitiesen un único sentido de circulación para evitar los más que frecuentes tapones de tráfico. Que un bus ascienda hasta allí podría calificarse, en ciertas jornadas, de verdadero milagro. Sin embargo, nada se ha hecho.

En diciembre, el concejal de Tráfico, Cholo Dorgambide, aseguró que su equipo estaba buscando soluciones. Por lo visto, no las han encontrado. La responsable de la fundación prometió a los clubes mejoras en su última, reunión, en primavera, pero todo sigue igual. Por no haber, ni redes perimetrales tiene el campo. Ir a buscar un balón a un monte plagado de basura parece, en Vilagarcía, el último grito en materia de deportes de riesgo.

Con A Torre en fiestas, cruzar la plaza y llegar a las instalaciones será una odisea