Los nuevos responsables de la cofradía, con la ayuda de Guardia Civil y Policía Autonómica, no logran frenar la vehemencia de los furtivos
16 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.En la cofradía de Cabo se respira aire fresco. El cambio de responsables implicó la apertura de ventanas que conllevan nuevas y conciliadoras formas de actuar. Mientras, en las playas, que son las verdaderas oficinas de trabajo de los mariscadores, esta transición está siendo más violenta que pacífica. Amenazas de muerte a productores y directivos de la entidad, agresiones y un reguero de sabotajes sirven para entender que los furtivos están dispuestos a dar la guerra. Y eso que tanto la Guardia Civil como la Policía Autonómica están, más que nunca, con los profesionales que se encuentran sus concesiones arrasadas cada mañana.
El problema, según explican tanto en la cofradía como en las fuerzas del orden, son los grupos organizados. El discurso deja entrever que estas bandas, que se caracterizan por su violencia incontrolada, gozaban antes de una permisividad que ahora no tienen, y que ellos canalizan con peleas, o por ejemplo, quemando lanchas. «O que non pode ser é que fagan uns 150 euros ó día e logo teñan o seu traballo, co que se levan outro soldo. Levan moito tempo con esta dinámica tan lucrativa e agora, que se topan con trabas, responden desta forma violenta e que pon en xogo a nosa integridade física», explican las productoras.
Tanto Policía como Guardia Civil están trabajando más estrechamente que nunca con los responsables del pósito. En el caso del instituto armado, por estar permanentemente en la zona, conocen muy bien la realidad que se vive en las playas y se muestran un tanto optimistas al revelar que «aunque se tarde» todo acabará volviendo a la normalidad siempre que se mantenga la actitud que están mostrando los responsables de la cofradía.
Apoyo político
Ayer, en la playa, eran muchas las mariscadoras que recordaban las promesas hechas por el subdelegado del Gobierno en la provincia, Jorge Atán. Según parece se comprometió a mediar entre las fuerzas del orden y la Xunta para explicar el nuevo rumbo que tomaría el pósito -el encuentro tuvo lugar una semana después de las elecciones- para solicitar más apoyo. «Dito e feito, notamos ese respaldo dende o primeiro día e, ademais, os responsables da Garda Civil e a Policía entrevistáronse con nós cun resultado máis que satisfactorio».
Crónica amenazas y AGRESIONES en las playas