El ferrolano busca mañana el Mundial de media distancia tan solo siete días después de haber conquistado su cuarto título en la modalidad Olímpica
06 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Después del éxito no llega la calma, al menos no para Javier Gómez Noya. Pocas horas después de alcanzar en Édmonton (Canadá) el hito de ser campeón del mundo por cuarta ocasión sobre distancia olímpica (1.500 metros a nado, 40 kilómetros en bicicleta y 10 de carrera pedestre), una cifra que contaba con un único precedente en la historia del triatlón, el ferrolano voló desde la costa oeste del país norteamericano hasta la este para disputar el Campeonato del Mundo de media distancia (1.900 metros en el agua, 90 sobre el manillar y 21,1 a pie). En la localidad de Mont-Tremblant persigue mañana a partir de las dos de la tarde otra proeza de dimensiones colosales: dos mundiales en siete días. Si hay un deportista capaz de afrontar un desafío semejante, ese, sin duda, es Gómez Noya.
Pero la empresa no será sencilla. Durante el espectacular trazado por los alrededores del lago Tremblant deberá superar a consumados especialistas en el fondo como Sebastian Kienle, el vigente campeón del mundo de 70.3 (nombre con el que se le conoce a la media distancia); Terenzo Bozzone o Andreas Raelert y a otros viejos conocidos de la distancia olímpica como Jan Frodeno, Tim Don, Will Clarke o Brad Kahlefeldt, que se han centrado en preparar de manera específica esta prueba. Pero no solo eso, el triatleta afincado en Pontevedra deberá sobreponerse a la fatiga de una de las semanas más intensas de su trayectoria deportiva. La que precedió a la gran final de Édmonton y en la que unos problemas estomacales, los que le habían obligado a retirarse de la cita de Estocolmo el domingo anterior, lo mantuvieron con la presión de no saber si podría rendir a su máximo nivel. Ese estrés lo liberó en una carrera también agotadora, en la que se repuso de un mal primer segmento y acabó alcanzando la tercera plaza por detrás de Alistair Brownlee y Mario Mola. Necesitaba ser cuarto para ser campeón y no depender de nadie.
«La clave será ver cómo recupero en los primeros días, porque la verdad es que es algo atropellado», comentaba el domingo pasado Gómez Noya, quien también agregaba: «Pero por intentarlo no se pierde nada».