Entre la crisis y la educación

Baldomero Rubio EL ANÁLISIS

FIRMAS

El descenso de la siniestralidad es un hecho. Los datos están ahí. Solo fallan los números en las alcoholemias asociadas a accidentes, pero tenemos claro que la disminución de las tasas de alcoholemia de los últimos años se dejará sentir. Falta tiempo.

En esta reflexión no podemos olvidar que la crisis económica hizo que en el 2013 circularan por la ciudad menos vehículos, sobre todo los fines de semana, por lo que las cifras de ese año, si las trasladásemos al movimiento de circulación actual con un 25 % más, justifica sin duda alguna los incrementos de los controles de tráfico y alcoholemia que se han puesto en marcha desde primeros de año, con refuerzos del servicio nocturno. No solo se controla el nivel de alcohol de los conductores, sino que también se verifican las condiciones técnicas y requisitos administrativos de vehículos y conductores. Creemos, sin justificarlo, que la crisis influye en que no se pague el seguro o no esté al día al ITV.

Con todo, la prevención va más allá de los controles. La educación vial es una herramienta importante para asentar buenos hábitos entre conductores y peatones. Desde la jefatura de la Policía Local de Ourense no se escatiman esfuerzos, con campañas dirigidas tanto a jóvenes como a personas mayores, o el propio Parque Infantil de Tráfico. Sabemos que va lentamente, pero acabará dando los frutos que todos esperamos.