Arca, que lleva un año recogiendo animales en Barbanza, está desbordada y otras entidades del sur de la ría que colaboran con las de la zona tampoco pueden más
25 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Todos los meses del año hay abandonos de perros. Pero, en cuanto el verano asoma por la puerta, estos se disparan. Quizás por no tener con quien dejarlos en vacaciones, quizás porque hay más población en la comarca y por lo tanto más mascotas o por cualquier otra razón, en los meses de julio y agosto en Barbanza suele aumentar sobremanera el número de canes y gatos que vagan sueltos por las calles. Arca, una protectora que lleva un año trabajando como tal en la comarca pero cuyos miembros hace tiempo que velan por las mascotas, dice que en esta ocasión «está siendo algo exagerado». En lo que va de agosto se recogieron casi una veintena de animales, es decir, prácticamente uno por día. La situación llega a tal punto que Arca ya no tiene sitio ni en sus refugios ni en casas de acogida, así que presta ayuda a los animales en plena calle.
María Luisa Santos, responsable de Arca, reconoce que están desbordados. Y su voz de auxilio suena muy parecida a la que lanzan desde protectoras con larga trayectoria, como es el caso del refugio de Cambados. Cabe recordar que esta entidad del otro lado de la ría suele colaborar con las barbanzanas y hacerse cargo de animales cuando estas no dan abasto, como ocurrió cuando se le retiraron decenas de perros a unas mujeres de Rianxo que los tenían en pésimas condiciones. Pues Cambados tampoco hay sitio ya para más animales.
Arca indica que está colaborando con algunos concellos, como los de Noia y Lousame, que aportan dinero por cada animal que aparece en su territorio para sufragar el veterinario y la comida. Pero que, aún así, los gastos y trabajo que tiene encima la entidad, que se nutre de voluntarios, familias que acogen a animales mientras no encuentran casa adoptiva y vecinos que dan donativos, es demasiado. Ahora, por ejemplo, están intentando que los veterinarios que van a auxiliar a animales abandonados tengan un coche, puesto que están utilizando los suyos y, por tanto, corriendo con los gastos correspondientes.
Las cifras que aporta Arca de su año de trabajo en la comarca hablan por sí solas. Desde junio del 2013 hasta el mismo mes de 2014 rescataron 216 perros. Lograron que se adoptase a 152 de ellos. A 70 los tuvieron inicialmente en sus refugios y al resto en casas de acogida.