Lupe Murillo también adelantó cuáles serán las prioridades en sus primeros días al frente del club. Y la principal, aseguró, pasa por trabajar en un proyecto deportivo que espera que quede muy avanzado esta misma semana. En este sentido, explicó que hoy se conocerán los últimos descartes y la lista de jugadores a los que se les ofrecerá la renovación, adelantando que serán aproximadamente la mitad de los que conformaron el equipo del pasado curso. «Es una plantilla competitiva, que nos ha dado un play off, e intentaremos reforzarla con lo mejor que encontremos en esta categoría. Y si nos toca salir en Segunda B, buscaremos jugadores que sean polivalentes para ambas», afirmó.
Sin avanzar detalles sobre posibles refuerzos, Murillo reconoció que «los nombres están encima de la mesa», y se mostró confiada en poder contar con la mayoría de los jugadores que interesan ya que señaló que «hay ilusión por estar aquí, este Pontevedra es un club grande». De todos modos, también hizo hincapié en que no se harán locuras. «Un presupuesto de medio millón de euros no te garantiza el ascenso. Intentaremos hacer, con los mimbres que tenemos, que no son pocos, lo mejor que podamos», apuntó.
Pendientes del Puertollano
Por último, respecto a la posibilidad de que el Pontevedra pueda jugar en Segunda B, se mostró prudente. Murillo aclaró que, tras hablar con el presidente del Puertollano y con representantes de la federación, existen dudas jurídicas sobre si el derecho sería para un club de Castilla La Mancha. Y advirtió que esto no se conocería hasta después de la reunión de la comisión mixta de la federación del viernes.
«Estamos a la espera de las decisiones de las altas esferas -advirtió-. Y hay muchas presiones desde Castilla-La Mancha», agregó. Eso sí, en caso de que la plaza le corresponda al Pontevedra, dejó claro que no se dejaría escapar la oportunidad. «Si nos toca a nosotros, ¿por qué no? -se preguntaba-. Ojalá», añadió.