Arrancó la edición del vigésimo aniversario. El Rali de Ourense de Clásicos ya está en marcha y desde muy tempranas horas de esta mañana, las carreteras de la provincia serán surcadas por un buen número de auténticas perlas de la automoción.
Un total de 85 fueron los inscritos para esta ruta panorámica, pero también competitiva, en el apartado de la pugna de regularidad. Desde el Chevrolet Roadster o el Ford Tudor, ambos de 1930, la caravana presenta un lucido muestrario de la evolución de la industria del motor a lo largo de los años y, esta vez, en las categorías de Históricos, Antiguos y Pre-70 se repartirán por las carreteras ourensanas.
De hecho, a las 8.30 horas sale el primer participante del Balneario de Laias para dirigirse a San Amaro, San Clodio, Leiro, Pazos de Arenteiro, Albarellos, Beresmo, Barroso, Cortegazas, Covelo, Quins, Ribadavia, Castrelo de Miño, Arnoia, A Torre, Vilavidal, Mosteiro y alcanzar a eso del medio día la primera meta en la plaza Mayor de Celanova, donde está prevista una pausa de unos minutos.
Desde ahí, la siguiente ruta incluye Bande, el embalse de As Conchas, Herdadiña y Lobios, donde se establecerá el descanso para la comida, después de una intensa jornada matinal.
No es menos intensa la programación vespertina, porque desde las 15.15 horas arranca un itinerario que pone dirección a Muíños, Couso de Salas, Calvos de Randín, Os Blancos, Xinzo de Limia, Vilar de Barrio, Baldrei, Parada do Sil y Castro Caldelas, para iniciar otro descanso a partir de las 18.00 horas.
El retorno incluye una pasada por el Cañón do Sil y su singular panorámica, para tomar para enfilar la carretera hacia Esgos y desde allí de vuelta al Balneario de Laias, a donde debería llegar los primeros vehículos a partir de las 20.30 horas.
Más relajada es la hoja de ruta de los tripulantes de los vehículos antiguos, que se agruparán a las 15 horas en la capital provincial para salir desde la plaza Bispo Cesáreo con rumbo a Esgos, donde a eso de las 17 horas deberían reconocer los encantos del Monasterio de San Pedro de Rocas y regresar a Laias a continuación.
Todavía quedará una entretenida ruta para la sesión dominical, aunque los organizadores de la prueba echaron de menos un día más para poder incluir las tierras de Valdeorras en un trazado que reactivará las más tradicionales carreteras de la provincia, aquellas quizás no tan adecuadas para las avanzadas máquinas de hoy en día, pero sí idóneas para aquellos portentos mecánicos que en la segunda mitad del siglo 20, cuando no antes, se convirtieron en auténticas leyendas sobre ruedas. Ourense, a golpe de volante.