La plataforma Extrumar II presenta grandes avances para la producción
07 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Galicia es una potencia acuícola. Le debe ese título, sobre todo, a un sector bateeiro que a lo largo de los años ha ido dotándose de medios y máquinas capaces de aligerar un trabajo duro, que exige resistencia. Pero si a bordo de la flota auxiliar las máquinas se han ido abriendo camino sin prisa pero sin pausa, en las bateas las innovaciones llegan mucho más despacio. Por eso, a finales de la década de los noventa, la empresa Extrugasa decidió introducirse en el mundo acuícola y aportar su granito de arena para ayudar al sector a innovar. Así nació, ya en 2002, la empresa Extrumar, que puso en el mercado tres años después una «plataforma marina sumergible, en acero naval». Era un vivero sumergible, «la evolución lógica de las tradicionales bateas que pueblan las rías gallegas». Pero la investigación y el trabajo no acabaron ahí. La firma ha seguido explorando nuevas posibilidades y alternativas y ha alumbrado la Extrumar II, cuyo prototipo ya se ha probado en el mar de Cabo de Cruz.
Esta batea se ha botado al mar hace unos meses para ser sometida a pruebas de resistencia. «En esta estructura -explica la empresa- hemos realizado también pruebas de inmersión con la finalidad de proteger en caso de temporal de los desprendimientos ocasionados por los golpes bruscos del mar». Unos desprendimientos que, este año, han salido muy caros a los bateeiros gallegos.
La posibilidad de inmersión permitirá reducir los desprendimientos