Los pequeños de la guardería de la Xunta conocieron ayer los secretos de este oficio
05 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La clausura del mes de las profesiones en la guardería de la delegación territorial de la Xunta no pudo ser ayer más espectacular. Una dotación del Parque de Bombeiros de Pontevedra se desplazó hasta el edificio administrativo de Campolongo para dejar con la boca abierta a los quince niños de tercer curso de la escuela infantil.
Y eso que los inicios de la actividad no fueron muy prometedores. Los pequeños se encontraron cara a cara con un bombero equipado con máscara y equipo de respiración individual de cuya garganta podría haber salido esa mítica frase que Darth Vader le dirigió a Luke Skywalker en Star Wars: «No, soy tu padre».
Pese al susto inicial, pronto los miembros del servicio municipal contraincendios se ganaron la confianza de los niños. Estos tuvieron ocasión ya no solo de sentir lo que es portar sobre sus cabezas el casco del cuerpo o cómo es manejar un manguera, sino que también pudieron experimentar lo que es montarse en la cabina de un vehículo motobomba de intervención mientras sonaban atronadoras las sirenas.
Esta iniciativa ha permitido que estos niños, con edades comprendidas entre los 2 y los 3 años, puedan conocer de cerca una serie de profesiones en los últimos treinta días. De este modo, tuvieron ocasión de conocer las instalaciones de la Policía Autonómica, pero también adentrarse en lo que supone ser periodista, médico, profesor de gimnasia, técnico medioambiental o inspector de educación, aunque, todo hay que decirlo, fueron los uniformes lo que más sensación causaron.