Varios conductores fueron multados en Vilanova por la contradicción entre dos señales viarias
28 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando el semáforo se pone en verde toca pisar el acelerador, menos en el cruce de San Miguel de Deiro (Vilanova) donde el conductor tan pronto arranca tiene que frenar ante el STOP pintado en la carretera a cinco metros de distancia. Algunos no lo hacen y los peor parados incluso han sido multados. En el cruce confluyen la carretera PO-549 (Vilagarcía-Cambados) y tres de las vías que articulan la parroquia: la que va hacia la Iglesia, el conocido como cruce de Cores y la pista que baja hacia O Rego. Los problemas empezaron meses atrás, cuando se ejecutaron las obras de urbanización de la carretera general. Los semáforos que hasta entonces estaban en ámbar pasaron a regular el tráfico con las señales de rojo y verde y el repintado de la calzada incluyó un STOP que antes no estaba.
Quejas
El caso es que el semáforo situado en la carretera de la playa solo dura 30 segundos abierto, de manera que cuando el coche lo rebasa y se ve obligado a parar en el STOP situado inmediatamente después, este podría ya haber cambiado a rojo. Para entonces, el conductor ya lo rebasó y, por tanto, no lo puede ver.
La Guardia Civil de Tráfico ya cazó a alguno cruzando a destiempo y aunque los conductores esgrimieron que ellos habían pasado en verde, de nada les valió. Así lo relata la concejala del PSOE María José Vales, que el lunes, otra vez, volvió a plantear este caso ante el pleno de la corporación para que se tome alguna medida por parte del Concello. Y, al menos en teoría, se tomó. El pleno acordó dirigirse a la Jefatura Provincial de Tráfico para que haga un estudio que mejore la regulación viaria en este punto. Pero María José Vales no se fía demasiado. «Xa levei este asunto a catro ou cinco plenos e todo segue igual», comenta.
Asegura que el asunto preocupa en la parroquia no solo porque ya han impuesto varias multas sino también por una cuestión de seguridad. En el cruce de San Miguel se han producido varios accidentes en los últimos meses, aunque ninguno grave, y la situación podría agravarse en el verano cuando aumenta la densidad del tráfico en la zona.
En el rato que La Voz de Galicia estuvo ayer en el punto donde se encuentra el conflictivo STOP agregado al semáforo, fueron varios los conductores que se sumaron a la vía principal pese a que el disco rojo ya asomaba. «Hai moita xente que pasa porque senón é que non che dá tempo. O que non se entende é como deixaron isto así», explicaba María José Vales.
Un semáforo pegado a un STOP en San Miguel (Vilanova)
El pleno acordó dirigirse a Tráfico para que solucione este problema viario