El entrenador del Club Deportivo Ourense, Luisito, se mostró muy afectado en un partido que fue especial para todos: «Finalizó un calvario. Les pedía un ultimo esfuerzo para dedicarle el triunfo a la gente que nos apoyó, el partido no tuvo gran historia. La primera parte no fue buena, la segunda jugamos con más intensidad, pero en la finalización estuvimos mal».
El técnico añadió una lectura más global a la campaña, en la cual expresó: «Es un milagro que con 36 goles quedamos octavos. Con todo lo que pasó es un milagro, una clasificación muy buena, después de ganar la Copa Federación».
También fue sincero al admitir el coste que había pagado a lo largo de la campaña: «No me queda un gramo de fuerza más, termino agotado, mentalmente, hasta físicamente, antes no tenía canas y ahora tengo muchas, fue un calvario, se me juntaron muchas cosas y lo pasé realmente mal».
Por lo que respecta al futuro, son muchas las interrogantes, pero Luisito se quedó con la parte positiva, aunque los problemas marcan la trayectoria del equipo: «No sé qué pasara de aquí al final, pero me siento súper orgulloso de lo que hizo mi equipo desde que llegué aquí, ganamos la Liga en Tercera, ascenso, permanencia, me duele que este equipo habría jugado el playoff si no fuera por los problemas que hubo. Después del Racing de Santander, el mejor equipo era el nuestro, pero lo más normal es que hubiese descendido. Hay que vivir desde dentro lo que pasó aquí, si pudiera borrarlo todo».
En esa parte negativa de los últimos meses, Luisito recordaba: «A día de hoy muchos cobraron tres meses y pico, es un calvario, tirar de los jugadores semana tras semana, sé lo que sufrieron, ya no quiero mirar atrás porque cada vez que lo hago es peor. Se volvió a respirar ambiente de futbol en Ourense y me dolería que este equipo no saliera».