El paso ayer del director general de la organización de La Vuelta y el presidente de la Deputación por Vilanova obedecía a la cita que el primero tenía con su alcalde, Gonzalo Durán. Javier Guillén le hizo entrega al regidor de una fotografía aérea de la afamada salida de La Vuelta 2013 el pasado mes de agosto desde la localidad arousana en agradecimiento por cómo se volcó su pueblo con la carrera.
«Una buena salida necesita ciclistas, un buen escenario, y mucho público. La de Vilanova, desde la batea, ha sido una de las más espectaculares de La Vuelta, y nos ha generado», añade Guillén, «inquietud sobre qué hacer ahora en Jerez», salida este año.
El alcalde afirmó que Vilanova no se merecía el regalo, porque «La Vuelta fue para nosotros como tener los Juegos Olímpicos», y apuntó al salón de plenos como lugar de lucimiento de la foto.