A falta de competición, diversión

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

CAPOTILLO

A Lanzada puso ayer fin a cuatro días de actividades lúdicas paralelas al campeonato Surf Rías Baixas Pro. La ausencia de olas obligó a suspender la prueba del circuito mundial

14 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

A Lanzada se rindió durante cuatro días al surf. El Rías Baixas Pro, campeonato puntuable para el circuito mundial de la Asociación de Surfistas Profesionales (ASP), atrajo a cerca de un centenar de figuras internacionales de la talla de Tom Cloarec, el alemán Marlon Lipke, la francesa Alizee Arnaud o el vigués Gony Zubizarreta, dispuestos a deleitar a los amantes de este deporte con su talento. Sin embargo, el mar no quiso sumarse esta vez a la fiesta, y la falta de olas en los últimos días provocó la cancelación de la competición.

Pero más allá de la decepción de no poder disfrutar del espectáculo de ver a los profesionales cabalgando sobre las olas, el buen tiempo que ha llegado casi de repente a las Rías Baixas convirtió A Lanzada en un hervidero de aficionados que se empaparon de la cultura del surf. Ayer, con el cielo despejado y temperaturas casi veraniegas, la participación en las actividades paralelas programadas por la organización para promocionar el surf fue multitudinaria. La estrella, sin duda, fueron los bautismos de surf, que a lo largo de los cuatro días sirvieron para iniciar en este deporte a más de un millar de personas de toda edad y condición gracias al trabajo de las escuelas locales Riders Surf School, Tartaruga Center, Mission Surf School y Prado Surf Escola, esta última de Nigrán.

Mucho más que surf

En todo caso, esta no fue la única actividad que acaparó la atención. El paddleboard, disciplina menos conocida pero que está viviendo un gran auge en los últimos tiempos, también atrajo a muchos curiosos que quisieron probar la sensación de surcar el mar remando sobre una tabla. Y para aquellos que prefirieron no mojarse, el vóley playa y las exhibiciones de longskate, con trucos similares a los que pueden verse sobre las olas pero realizados en tierra firme sobre cuatro ruedas, fueron laa opciones preferidas.

Pero además de ejercitar el cuerpo, también hubo espacio para estimular el conocimiento con documentales, charlas temáticas, proyección de cortometrajes... Y tampoco faltaron actividades de concienciación sobre la importancia de respetar y cuidar el medio ambiente, como no podía ser de otra manera cuando se habla de un deporte que vive en comunión con él.

Despedida hasta el próximo año

Así, aunque con el sabor agridulce de no haber podido ver en acción a los profesionales, el Surf Rías Baixas Pro se despidió ayer hasta el año que viene con la esperanza de que para entonces las olas sí hagan acto de presencia en una cita que aspira a hacerse un hueco en el panorama mundial de este deporte. Porque si algo quedó patente estos últimos días en la playa de A Lanzada es que el surf tiene mucho tirón en las Rías Baixas.

Surf Rías Baixas Pro La ausencia de olas obligó a suspender la prueba del circuito mundial