El pleno de ayer tenía que haberse celebrado el pasado 24 de marzo, pero se aplazó a causa de la muerte de Adolfo Suárez. Si durante los días posteriores al óbito las palabras más utilizadas para honrar al expresidente fueron «concordia» y «consenso», estos conceptos brillaron por su ausencia ayer.
Es más, la tensión entre gobierno y oposición alcanzó cotas que hacía mucho que no se vivían. Comenzó el PP deslizando veladas alusiones a las menciones que se hacen al alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), en el sumario de la operación Pokémon, aun sin estar imputado nadie del Concello de Pontevedra. Que si lo «cariñoso» que es Lores con algunas empresas, que si alguien fue a ver un partido del Obradoiro, que si pueden quedar para comer... Todas estas alusiones iban acompañadas de risitas desde el banco de la oposición.
Elsamex y la grúa
El alcalde replicó cuando daba respuesta a la interpelación del PP sobre las prórrogas «tácitas» a la empresa Elsamex para el mantenimiento de jardines y zonas verdes. Lores se preguntó por qué la oposición nunca se interesó por otros contratos prorrogados por más tiempo. Y ante la enésima alusión del PP, el alcalde soltó que a Moreira no le interesa hablar «de asuntos que afectaban a un familiar seu», aludiendo al servicio de grúa municipal, que funcionó durante años con prórrogas y que tiene el depósito en unos terrenos alquilados a un familiar del portavoz de la oposición.
Entonces Moreira tiró de recortes de prensa para aludir, ya sin medias tintas, a la presencia de Lores en el sumario de la Pokémon. El alcalde defendió que nadie del gobierno local está imputado, y ambos se enzarzaron en un debate que sacó lo peor de la argumentación política. Ni concordia, ni consenso.
Por cierto, la intención del PP de proponer que se dedique una calle a la memoria de Suárez se pospuso para otro pleno. Ayer no era día para homenajes.