La primera impresión es que la economía mejora, pero es necesaria una segunda lectura. A nivel estatal, los datos del 2013 son extrapolables a Vigo. Han de entenderse dentro del marco de consolidación fiscal aprobada en los últimos años, que permitió al Estado aumentar la recaudación en el 2013 hasta los 12.000 millones, de los que más de 8.000 se deben a la subida de los tipos de IVA. Los ingresos fiscales crecieron un 6 % respecto al 2012. Es destacable que la recaudación del Impuesto de Sociedades (que grava la capacidad económica de las empresas) se reduce en casi 440 millones, lo que nos hace reflexionar sobre la «bondad» de la economía.
El aumento de la recaudación del IRPF hay que entenderlo por la desaparición (para viviendas nuevas) de la deducción por casa habitual, por la prórroga en el 2013 del gravamen complementario del IRPF, por el gravamen especial en los premios de loterías, por la tributación de las ganancias patrimoniales generadas hasta un año a la tarifa general (máximo del 56%) y por la paga extra de los funcionarios.
Por eso, la recuperación económica a partir de la recaudación fiscal hay que tomarla con mucho cuidado.