Cuánto cuesta un rali

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

Manuel Matias Marras Ramos

Participar en una prueba del calendario gallego de ralis como la de Noia requiere un gasto de entre 2.500 y 3.000 euros para un coche de nivel medio

27 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Rafa Nadal se clasificó para los cuartos de final del torneo de Miami después de superar sin problemas al italiano Fabio Fognini en dos mangas por un doble 6-2. El español no se inquietó ni siquiera por la incertidumbre creada antes de que saltase a la pista por un extraño paquete que apareció en la Central de Crandon Park. Una falsa alarma que retrasó su partido.

El primer cabeza de serie en el torneo de Florida decidió poner la directa y no complicarse ante el italiano, ante el que había sufrido lo indecible en su último enfrentamiento, en Pekín, pero que en esta ocasión, lastrado por problemas físicos en su pierna izquierda, apenas opuso resistencia. Nadal basó su triunfo en su fortaleza con el servicio, con el que no concedió ninguna bola de rotura a su rival en todo el encuentro y con el que únicamente perdió tres puntos, mientras que acertó a romper pronto en ambas mangas para encarrilar su billete entre los ocho mejores.

Abrió el partido con mucho ritmo y, sin apenas perder puntos, se situó con un esclarecedor 4-0 que ya no pudo levantar Fognini. En el segundo, el español rompió en el primer juego y con ventaja en el marcador y muy seguro desde el saque no permitió que el italiano tuviese opciones. Nadal se enfrentará en cuartos a Milos Raonic.

Además del primer cabeza de serie, también superaron la cuarta ronda Federer, excelso ante Richard Gasquet (6-1, 6-2) y Andy Murray, que pudo con Jo-Wilfried Tsonga (6-4, 6-1); mientras que Dolgopolov demostró su buen estado de forma ante Wawrinka (6-4, 3-6, 6-1). Antes, Djokovic se impuso ( 6-3 y 7-5) a Tommy Robredo y el japonés Kei Nishikori superó a David Ferrer por 7-6 (7), 2-6 y 7-6 (9).

En cuartos, Federer se verá las caras con Nishikori, mientras que Djokovic tendrá enfrente a Murray y Dolgopolov a Berdych.

Huelga decirlo, pero el coste de la participación en una prueba del calendario gallego de asfalto va bastante más allá del gasto en combustible, tanto si se trata del convencional de cualquier estación de servicio como si es el que emplean algunos de los pilotos punteros, de mucha más calidad, con más octanaje y aproximadamente tres veces más caro.

Para un participante de los de mitad de la tabla, un fin de semana de competición requiere un desembolso de entre 2.500 y 3.000 euros, sin margen para alardes. Son cifras estimadas, incluyendo ruedas nuevas y los capítulos insoslayables.

Un ejemplo ilustrativo y paradigmático puedo ser el de José Ramón González, que encadena ya tres lustros a pie de obra de rali en rali. En su hoja de ruta aparece que a final de curso, y valga el símil de la tauromaquia, llegará el momento de cortar la coleta porque cada vez es más complicado cerrar presupuestos y robarle tiempo al tiempo a fin de poder competir con garantías. Su anhelo es conquistar la Copa Volante FGA, y ya sabe que le tocará remar río a arriba porque en Lalín, cuando iba en cabeza, una avería en el embrague le obligó a parar.

La próxima cita será en Noia, el primer fin de semana de abril. Y para esa prueba, como para las demás del calendario autonómico, tiene calculados unos 2.800 euros de presupuesto. Unas veces podrá ajustar un poco y otras tendrá que subir el listón, pero la media no variará mucho respecto a ese cálculo.

Otros gastos generales

En esas cantidades no aparecen imputados desembolsos como el coste del vehículo. En el caso del Citroën C2 de Ramón González, fueron unos 30.000 euros hace tres años. Bien es cierto que es una cantidad recuperable a poco que el vehículo esté bien conservado y el titular lo quiera vender. Otra cosa es que en los tiempos que corren la demanda haya bajado unos cuantos enteros.

Tampoco se computa la revisión general que se le suele realizar al vehículo a final de temporada o principio de la siguiente, para sustituir las piezas más desgastadas y hacer una óptima puesta a punto. Y, como sucede con cualquier utilitario, no cuestan lo mismo los recambios de un coche de clase media que los de un vehículo de gama alta.

En el caso del C2, Ramón González sabe que cada tres carreras toca cambiar pastillas y discos de freno. En números redondos, unos mil euros, que suponen 330 por rali. En un Mitsubichi Lancer, en cambio, esa misma operación requiere aproximadamente el doble de desembolso.

Otro capítulo es el del seguro, que los pilotos suscriben normalmente a terceros. El del C2 se va a 450 euros. El todo riesgo incrementa notablemente la cantidad. Y, entre eso y las estrecheces presupuestarias, los corredores se ven obligados a hacer filigranas al volante y en el mantenimiento del día a día para que no se disparen la cifras.

«Rezar para non petar»

Tratar de alargar la vida útil de las piezas implica que el peligro de avería se incrementa. Una salida de vía o un percance con daños cuantiosos puede suponer un adiós precipitado a la temporada o un recorte en el número de pruebas. De ahí que, en más de una ocasión, los pilotos opten por una conducción menos agresiva, para tratar de minimizar los riesgos. Ramón González lo resume en una frase: «Rezar para non petar».

Junto con su copiloto José Murado, y los integrantes del equipo integrado por Pichi Rodríguez, Ricardo Leal, David González, Rubén Brea y Borja Aldrey, buscara en Noia recuperar terreno en el Volante FGA.

Los patrocinios que visten todos los espacios de los vehículos son el principal sostén presupuestario, porque el retorno directo a través de los premios no cubre costes. Y solo llegan a unos pocos.

El Rali do Cocido, de coeficiente ocho, repartió los siguientes premios entre los grupos N, A, X y R: primer clasificado, 1.600 euros; segundo, 1.150; tercero, 900; cuarto, 650; quinto, 500; y sexto, 400.

La Copa Volante está dirigida a vehículos de hasta 1.600 centímetros cúbicos. Las cantidades han bajado respecto al pasado curso. El primer clasificado recibe 750 euros; el segundo, 600; el tercero, 450; y el cuarto, 300. Los pilotos de la Copa Pirelli aspiran al siguiente reparto. En el caso de los vehículos 4x4 y GT de dos ruedas motrices: 900, 600, 400, 200 y 100 euros. Los coches de los grupos N, A y X de dos ruedas motrices: 700, 500, 300, 100 y 100 euros.