Paloma Jaén en el Ateneo

juana p. luna

FIRMAS

Juana P. Luna

17 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Parece que con el buen tiempo, con la luz y el sol, florecen también las exposiciones en las que se habla de vida, de movimiento, de alegría?, tal es así que en el Ateneo podemos visitare la colorista y divertida pintura de Paloma Jaén, en la galería Sargadelos la musicalidad de la obra de María Manuela sin olvidarnos de la soleada jornada del sábado en San Valentín, en la que se reunieron pintores de toda la comarca para dejar sus obras en los muros de la zona en un acto que reivindica carga de trabajo para lo naval. Así pues, sólo esperamos que esta luz que nos deslumbra después de meses de oscuridad y humedad sirva de inspiración y empuje en todos los ámbitos.

Paloma Jaén es una pintora en la que sorprende lo prolífico de su obra, a todos los niveles, pues siempre está creando, siempre está buscando un tema nuevo, un color nuevo que añadir a lo extenso de su obra. Trabaja la pintura, pero también se defiende con la cerámica o la bisutería haciendo de su trabajo un espacio en donde la ingenuidad, la sencillez, el día a día se hacen protagonistas. Esta generosidad es extensiva a la cantidad de trabajos que en cada una de sus exposiciones observamos, no hay lugar para el espacio en blanco, como pequeñas viñetas naif, las pinturas alegres y coloristas de Paloma van abriendo huecos en los muros abriendo ventanitas a un exterior. Este exterior forma parte de ese universo tan particular en el que no hay cabida para nada que signifique negatividad, tan solo quedan registrados aquellos lugares que quedaron grabados en la retina de la pintora y que supusieron momentos de quietud y calma. De nuevo nos sorprendemos con su curiosa forma de representación en la que la pintora rompe con todas las normas de la perspectiva para quedarse con aquello que considera más oportuno para los intereses de su ideario; también de nuevo las líneas negras que envuelven los vibrantes colores, con una técnica muy cercana a la del dibujo de cómic nos invitan a entrar en esos espacios henchidos de personajes y de objetos que apenas dejan sitio para que entre nada más.

Grandes lienzos

En Sargadelos, María Manuela nos habla de la Música, y lo hace a través de la pintura de grandes (y solitarios) lienzos. Y digo solitarios porque el sentimiento de soledad es el primer sentimiento que me evocó la contemplación de estos cuadros, una soledad en la que parecen estar sumergidos cada uno de los músicos allí representados, seguramente sea la soledad del artista, del pensador concentrado en el momento creativo, clave para la expresión de su arte. Los músicos aparecen representados con leves pinceladas, apenas abocetados, inmersos en desvaídos fondos, parecen ser más música que pintura, pues al igual que la primera, parecen vivir más en el aire que en la materia.