Sofía Piñeiro en El Ciber de Mao

Juana P. Luna

FIRMAS

27 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Mayormente Bautizados es el título de la exposición de dibujo y pintura que hasta mediados de febrero podemos ver en Fene, en El Ciber de Mao, su creadora, Sofía Piñeiro, nos ofrece ocho pinturas al óleo y acrílicas así como una bonita nube de dibujos, recortados y exhibidos sobre la pared forrada de papel de periódico del local, creando así una original simbiosis.

Ambas partes son complementarias ya que si en la pintura, Sofía, incide en la recreación de grupos de todo tipo, en el dibujo sigue una premisa totalmente enfrentada al hacer énfasis, precisamente, en la individualidad. Los dibujos no lo son únicamente de la figura humana como protagonista, sino que tienen a ratas, leones, pájaros, pulpo, entre otros, como modelos, mezclándose entre ellos sin que una lógica de especie los aúne.

Punto de fuga

Sin embargo otra lógica, en este caso, la del tamaño si le da un sentido, creando además una sensación de perspectiva en la que parece existir un punto de fuga en la esquina superior de la pared de la cual brotan todos estos personajes como lo harían de una ducha; así en la parte central y más baja del conjunto, están los de mayor tamaño, mirándonos de frente con toda su variedad de ojos.

Así pues, las pinturas son otra cosa, en todas y cada una hay un grupo de personas e incluso en una, un grupo de rayadas cebras. Estos grupos parecen estar sacados precisamente de fotografías de cuadrillas diversas, personas que se agrupan con algún motivo común y posan ante el objetivo de una cámara.

Los motivos pueden ser de lo más variado, como un acto social como en Uniforma de 7 inocentes+1 conejo en el que siete niños parecen haber hecho la primera comunión. En este caso llama la atención que aparezca un conejo blanco acompañándoles, el cual, sustentado sobre sus dos patas traseras parece mirarles de un modo absolutamente burlón.

En 14 bellas candidatas a Miss España, sobre fondo rojo posan 14 mujeres, es irónico comprobar que no sabemos si son bellas o no, pues, como en el resto de las pinturas, los rostros aparecen desdibujados, otro toque irónico con que Sofía Piñeiro nos invita a participar de su reflexión.

Y volviendo al principio, recordando el título, Mayormente Bautizados, nos hacemos una idea sobre lo que la autora, a grosso modo nos invita a reflexionar, así podemos pensar que en grupo somos unos, bien distintos a lo que somos en la individualidad, donde, al fin y al cabo somos personas con rostro, el cual perdemos dentro del conjunto, conjunto que por otro lado, nos uniforma y nos añade características que en ocasiones pueden resultar incluso cómicas si las extraemos a la individualidad.

crítica de arte

Avda. do Concello, 1 de Fene

Hasta mediados de febrero