Solo hubo un día sin lluvia en lo que va de invierno en la comarca

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MARTINA MISER

Desde el 21 de diciembre, el agua no dio tregua en la ría de Arousa

23 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde que el invierno hizo entrada oficialmente -porque extraoficialmente se había instalado ya mucho antes- no paró de llover en la comarca, y la prueba es que desde el pasado 21 de diciembre las lluvias fueron persistentes y visitaron a diario las tierras de Arousa. Tanto es así que solo hubo un día que no llovió, y fue el pasado 10 de enero, cuando los servicios meteorológicos anunciaron una tregua entre borrasca y borrasca, y así fue.

Aunque los días de lluvias más intensas fueron los que coincidieron con las fiestas navideñas -que se convirtieron así en las más aguadas de los últimos años-, con más o menos intensidad llovió, granizó y venteó de forma constante durante más de un mes, porque a 23 de enero, la situación sigue siendo similar y no hay manera de salir de casa sin el paraguas.

Claro que la situación cambia dependiendo de la estación meteorológica que se estudie. La comarca no es un territorio homogéneo y puede ocurrir que esté luciendo el sol en O Grove a la misma hora que granice en Vilagarcía. Por eso, si por ejemplo se toma como referencia la estación de Barrantes (Ribadumia) se comprobará que hubo tres días en los que no se recogió ni una gota de agua: el 21 de diciembre y el 10 y 11 de enero. Sin embargo, el 21 de diciembre llovió en las de Simes, Armenteira, Sanxenxo y Padrón, y el 11 de enero, en Castrelo, A Lanzada y Sanxenxo, de tal manera que el único día en el que no llovió en ningún punto de la comarca fue un lunes, el 10 de enero, primer día en que salió tímidamente el sol tras las tormentosas fiestas navideñas.

Con la excepción del 24 de diciembre, cuando llegaron a caer 59 litros por metro cuadrado, o las jornadas pasadas con agua que coincidieron en general con los festivos, no fueron días en los que la cantidad de agua recogida batiese ningún récord, pero por su persistencia, el primer mes del invierno en la comarca se cerró con más de 410 litros por metro cuadrado acumulados, lo que da una idea de que el tiempo, desde luego, no fue apacible.

Y no parece que por ahora vaya a haber cambios. Ayer había alerta amarilla en la costa, y para hoy, se mantiene.