El centro, obra de Fernández-Albalat, celebra desde mañana sus 50 años
20 ene 2014 . Actualizado a las 12:13 h.«La historia del colegio Calasanz-Padres Escolapios de A Coruña es una historia de ilusión, pasión y compromiso; estas tres cualidades alentaron los momentos fundacionales y siguen siendo las líneas rectoras de la presencia escolapia en A Coruña». Esto apunta el «rector de la comunidad de los escolapios y representante de la titularidad del colegio», Enrique Alemany Grau (Madrid, 1935). El centro inicia mañana, martes, la celebración de sus 50 años de existencia. Lo hará a las siete de la tarde con «una Eucaristía solemne en la que participarán el arzobispo de Santiago y el padre provincial». Sobre los inicios, Alemany, junto con el actual director Juan Pablo Santiso González y la gerente Ángela Travieso Martínez, apunta que «cuando empezó el colegio estaba rodeado de monte y chabolas». Otra cuestión que destacan es el ambicioso proyecto del centro elaborado por el arquitecto Andrés Fernández-Albalat que incluía hasta una plaza, un ágora, y que por necesidades presupuestarias hubo de ser reducido. De todos modos «a los arquitectos que vienen a verlo les llama la atención por detalles como la luminosidad», destacan, señalando que las instalaciones han sufrido estos años diversas ampliaciones «siempre supervisadas por Albalat».
-Sus apellidos son foráneos.
-Nací en Madrid, pero mis padres, mis abuelos y cuatro hermanos son de Cullera, en Valencia. El mes que viene hace diez años que llegué aquí.
-¿Tienen mas colegios gallegos?
-Tenemos el de Monforte de Lemos y este. Teníamos Celanova pero se cerró cuando abrimos este.
-¿Por que lo abrieron?
-Nuestro ideal escolapio es formar a los niños y a los jóvenes en la piedad y en las letras. Este colegio se abrió probablemente para sustituir el de Celanova que se cerró en la guerra civil. Queríamos extender un poco más el trabajo en A Coruña porque comprendimos que esta ciudad estaba tomando fuerza y que nuestra presencia podía ser útil.
-Eso era hace 50 años...
-Si, hoy ya no se haría en una ciudad como esta.
-¿Por qué?
-Siguiendo nuestro carisma estamos volviendo hacia atrás a sitios sencillos, donde no haya escuelas. Vamos a volver a las fuentes de nuestra orden de San José de Calasanz, que a finales de 1.500 fundaba escuelas en los sitios donde no las había para formar a los niños y jóvenes. Es el primero que funda escuelas públicas, gratuitas y populares, en el barrio del Trastévere, en Roma. Fue el primer pedagogo de la Europa moderna. Ahora nos planteamos volver a esos orígenes
-¿Cuántos alumnos tienen?
-Unos 1.100, aunque va variando un algo durante el curso. Es un colegio concertado desde infantil a primaria. El bachillerato es privado. Y hay casi 70 profesores. Los padres escolapios, que estamos seis, no podemos participar en las clases.
-¿Qué es lo que más destacaría de la formación?
-La naturaleza y la solidaridad. Tienen plantas que cuidan y aprenden viéndolas crecer. Y trabajamos mucho en el DAD, que es el Departamento de Acción Social, desde el que ayudamos a la gente necesitada haciendo que los niños se comprometan también a ir a asociaciones y a casas para tratar con los ancianos y con gente mayor. Se trata de formarlos en solidaridad y, sobre todo en Navidad, los mayores van recogiendo cosas y alimentos en el colegio y luego los llevan a sitios como la Cocina Económica, Padre Rubinos o Renacer.