La polémica del cementerio de Mens-Barizo comenzó en el 2009. En concreto, el 16 de noviembre. Ese día, el presidente de la entidad Santiago Apóstol, Genaro González, daba de baja la asociación. Este colectivo fue el que había firmado en el 2006 el acuerdo con el Ayuntamiento de Malpica para hacerse cargo de la ampliación y gestión de la necrópolis. Pero en el 2010, un año después de que Genaro González decidiese dar por finiquitada la entidad, decidó darla de alta de nuevo. Pero cometió un error. Lo hizo con un número de identificación fiscal (NIF) diferente al que tenía la asociación antes de su disolución, por lo que el convenio firmado en el 2006 entre el Concello y Santiago Apóstol carecía de validez, generándose así un vacío legal para los dueños de los panteones. Además, y para redondear este negro panorama, hubo que sumar las disputas internas en Santiago Apóstol, que terminaron, en julio del 2010, con el nacimiento de San Nicolás de Mens.